
Como casi todo en el judaísmo no basta con sólo entender la importancia del día
y de su impacto en nuestra vida. La observancia judía requiere acciones precisas que muestran el matiz y la simbología de lo que se conmemora, se celebra o se practica. Tisha B’ Av no es la excepción el día tiene numerosas normas que deben cumplirse rigurosamente, algunas de ellas son:
El ayuno empieza al anochecer del ocho de av y termina al anochecer del 9 de av. Durante ese tiempo no se consume ningún alimento ni se beben líquidos.
Durante este tiempo tampoco se usan zapatos, ni accesorios de cuero.
No se hace ningún aseo
No se aplican cremas ni aceites sobre el cuerpo
No se sienta uno en sillas, sillones o bancas
No se estudia Torá
No se saluda, no se envían regalos
No se hacen viajes ni actividades lúdicas
No se usan atuendos suntuosos.
Aparte se hacen servicios especiales donde se leen públicamente fragmentos de la Torá y se lee el libro de las Lamentaciones.






