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Un sabor que nos une
Através de JCC Global, el CDI se unió con los centros comunitarios de Orange County en Estados Unidos, Kfar Yona en Israel y Kiev en Ucrania para crear este proyecto que une generaciones a través de las recetas y familias a través de contar cada una sus historias. A lo largo de seis meses compartimos encuentros por Zoom entre familias de todos estos países, en los que no solo se presentaban platillos, sino también recuerdos, vivencias y tradiciones que dieron vida a cada receta.
Este proyecto celebra esa unión desde el espacio más íntimo: el vínculo entre abuelos, abuelas, nietos y nietas.
En cada historia y en cada platillo se revela el acto de transmitir: manos que guían manos, voces que comparten no solo instrucciones, sino significado. Esto es mi dor le dor
( ): de generación en generación. Así perduran los valores, así se resguarda la identidad y así el amor toma forma en los gestos más simples y profundos.
En la mesa judía, la comida nunca es solo comida. Es memoria servida caliente, es risa, es relato, es tradición que vive no solo en los ingredientes, sino en los silencios entre cada bocado.
Es ahí, alrededor de la mesa, donde las historias se cuentan y se vuelven a contar; donde los abuelos se convierten en narradores y los hijos y nietos en guardianes de la memoria. Las recetas no solo se siguen; se recuerdan, se transforman y se atesoran. Así, la mesa se vuelve un espacio sagrado donde la tradición oral sigue viva, uniendo pasado, presente y futuro en un mismo instante compartido.
Y más allá de cualquier frontera, la comida habla un lenguaje universal. Un sabor puede evocar un hogar. Un aroma puede despertar una historia. Una comida compartida puede crear conexión donde las palabras no alcanzan. En un mundo de diferencias, la comida nos recuerda lo que compartimos: el deseo de reunirnos, de nutrirnos y de pertenecer. Con la creación del recetario de Taste of Tradition seguimos inspirando, no solo a cocinar, sino a conectar. Recordamos que cada receta guarda una voz, cada platillo una historia y cada mesa compartida una oportunidad de volver a casa.
En el corazón de Taste of Tradition hay algo mucho más grande que recetas.
Es un puente vivo, tejido de memoria, amor y resiliencia, que conecta generaciones, hogares e historias a través del tiempo y la distancia. Porque al final, sin importar dónde estemos, de alguna forma, siempre estamos sentados en la misma mesa.
//Nurit Mendelsberg







