
Nuestro Plan le da a los janijim la posibilidad de elegir, según la etapa del mismo el programa a realizar, dándole la
independencia a cada janij para que la Hajshará sea su Hajshará. Las actividades que están a disposición de los chicos son varias y distintas entre sí, para cubrir todas las necesidades y gustos de nuestros chicos.
Desde Buceo en Eilat, en el cual los janijim obtienen la credencial internacional de Buceo de dos estrellas (30 metros de profundidad), que les permite luego bucear en cualquier parte del mundo.
Durante el kibutz, los janijim trabajan en los distintos espacios, conociendo desde la experiencia, uno de los sistemas sociales que tenemos en nuestro país.
La Marva, que es vivir la experiencia de un ‘Jayal’ durante ocho semanas, le brinda a cada janij el orgullo sionista que lo conecta desde el terreno.
Los chicos viven en esta etapa diferentes aspectos de la vida del ejército y conocen a Israel desde un punto de vista diferente.
En Tel Aviv, la ciudad que ‘nunca para’, los janijim viven y disfrutan al máximo de la ciudad, su ritmo y sus costumbres, viviendo en departamentos en las zonas más céntricas de la ciudad.
Durante esta etapa, los chicos realizan voluntariados en distintos lugares de la ciudad, fortaleciendo así el compromiso social que tanto distingue a nuestro Pueblo, llevando las enseñanzas teóricas a la práctica.
Durante todo el año y en cada una de las etapas, los janijim tienen actividades con sus madrijim, en un proceso educativo donde buscamos fortalecer la identidad judeosionista de cada chico.
Nuestro éxito, es ver el crecimiento de cada janij en su camino personal, por eso, durante todo el año disponemos de un equipo de trabajo que está pendiente de cada janij, dándole respuesta a todas sus necesidades y siendo ‘hermanos mayores’ en esta etapa tan importante para ellos.
Deseando que tengamos una excelente Hajshará, llena de logros, crecimiento y objetivos cumplidos, y un excelente cierre del año hebreo para abrir de la mejor manera el año que se asoma.
