
Ni el gélido clima ni lo congestionada que fue la entrada al CDI fueron obstáculos para que el
pasado domingo 18, los Socios casi llenaran el Auditorio Marcos y Adina Katz con tal de presenciar el final de esta trilogía con la que Isaac Frischwasser festejó sus 200 presentaciones y diez años de difusión de la cultura musical no solo en el Centro Deportivo Israelita, sino también, en otros muchos foros educativos del país y fuera de él.
Y creemos que el esfuerzo de venir valió la pena por la calidad que el evento tuvo desde todo punto de vista, el haber comenzado como fue la tónica, en cada una de las dos últimas conferencias, con el movimiento 10 de la increíble obra Mythodea, de Vangelis, fue motivo más que suficiente para que todos los asistentes abrieran sus corazones a la música y dejaran aflorar todo tipo de emociones.
Posteriormente, Luciano Pavarotti cimbró los muros del recinto con su interpretación inolvidable del Nessum Dorma de la ópera Turandot, de Giacomo Puccini. Seguidamente la audiencia se deleitó con la presencia de un coro africano, el cual cantó armoniosamente un movimiento de la Missa Luba.
Los siguientes cuadros fueron muy emotivos: el final de Carmina Burana de Orff, un ballet y una impresionante versión de Le Voici, de la ópera Carmen de Bizet, Plácido Domingo dirigiendo la sinfónica de Berlín y luego cantando dos arias de Turandot, etcétera.
Sin embargo, lo que más sorprendió fueron las tres últimas escenas que Isaac incluyó en su bella actividad: Frank Sinatra, en sus años mozos, cantando Old man river, Barbra Streisand y Céline Dion, a dúo, cantando la hermosa canción Tell him, y un final de película, sinceramente lo decimos, con Sara Brightman y Andrea Bocelli, despidiendo a la audiencia con It´s time to say good-bye.
Felicitamos al Lic. Frisch-wasser por haber cerrado este ciclo de una manera difícil de olvidar, y estamos a la expectativa de los nuevos temas que presentará muy pronto en el CDI.
