
Un día no muy lejano si tu teléfono o tableta se caen
al piso y sufren algunos rasguños probablemente ni te enteres, porque estos dispositivos tendrán la capacidad de “curar sus heridas” gracias a una tecnología que el Technion ha desarrollado. Apple ya ha patentado algunas ideas basadas en polímeros flexibles pero esto va más allá.
Los tiempos se van acercando en que tu dispositivo móvil iPhone o Android no tengan pantallas de vidrio, sino que estén hechos de un novedoso polímero flexible, que además de traer nuevas innovaciones a los dispositivos, permitirán que estos tengan una especie de “piel electrónica “que puede curar de forma automática.
No más ralladuras o rajaduras en tu teléfono, ¿suena interesante no?
El equipo en el Technion está centrando sus esfuerzos en el desarrollo de nanoarrays sensoriales electrónicos de autosanación que tendrán la capacidad de repararse a sí mismos, y restaurar toda su funcionalidad tras sufrir daño mecánico causado por el uso en el tiempo y los golpes.
Con este fin, un nuevo elastómero de autosanación se fabrica junto con una capa de detección. La sensibilidad de estos sensores de autosanación a la presión y la tensión es muy comparable a la piel humana ordinaria, por lo que esto se ha dado en llamar “piel electrónica”.
El mismo dispositivo de autosanación puede servir como sensor abriendo las puertas a una gama más amplia e importante de aplicaciones.
De acuerdo con investigadores del Technion en Haifa, la misma tecnología también podría ser usada para cosas como piel artificial, con el polímero que se desarrolla, integrado en la piel de víctimas de quemaduras, dotándolos de una nueva capa, curables, de piel artificial que puede repararse a sí misma, al igual que la piel real.
Esto que nos parece tecnología de ciencia ficción en la vida real fue desarrollado en el laboratorio del Profesor Hossam Haick, que trabajó en el proyecto junto con el investigador, el Doctor Tan-Phat Huynh.
“La vulnerabilidad de los sensores flexibles utilizados en aplicaciones del mundo real exigen el desarrollo de propiedades de autosanación similares a los de la piel para que se pueda curar como en humanos”, dijo Haick.
“Hemos desarrollado un dispositivo completo, de autosanación en la forma de un polímero flexible y elástico, donde cada parte, sin importar dónde el dispositivo se corte o raye, es capaz de autocurarse”.
Con sensores flexibles, por ejemplo, las contraseñas podrían convertirse en una cosa del pasado, con sensores que serán capaces de medir con precisión la composición y el tacto de un usuario, asegurando que solo su dedo es el que activa a un dispositivo.
El avance, utilizando un nuevo tipo de polímero sintético (una molécula grande compuesta de muchas moléculas más pequeñas repetidas), incluye propiedades de autosanación que imitan la piel humana, de modo que como la piel humana “heridas” y arañazos pueden sanar rápidamente a sí mismos en muy poco tiempo – menos de un día, añadió Haick.
Fuente: www.latamisrael.com
