
Difícilmente puede hablarse en unas cuantas líneas, la plena dimensión de lo que
significó el aporte de Shimon Peres al Estado de Israel, cuya creación, fortalecimiento y desarrollo acompañó desde muy joven, siendo el último en irse de la generación de los fundadores.
Mucha razón tuvo el exministro Yair Lapid, actual jefe del mayor partido político de oposición, el Yesh Atid, al decir que en el caso de Peres no es apropiado recurrir a la expresión “ya no está” para hacer referencia a su fallecimiento. “Shimon Peres sigue estando con nosotros, porque estamos rodeados de los resultados de sus acciones”, aseguró.
No en vano, el presidente israelí, Reuven Rivlin, dijo durante el funeral de Peres, que “no hay capítulo en la historia del Estado en cuya escritura Shimon Peres no haya participado personalmente”.
Peres, nacido el 22 de agosto de 1923 en Wiszniewo, Polonia (actual Vishneva, Bielorrusia), llegó a la entonces Palestina del Mandato Británico a los 11 años de edad. Llevaba consigo el recuerdo de su abuelo, asesinado por los nazis, quemado vivo en su sinagoga. Y la convicción de que el pueblo de Israel debía crear su hogar nacional en la tierra de sus antepasados. Para ello, combinó el trabajo de la tierra –estudió en la escuela agrícola Ben Shemen, y fue luego uno de los fundadores del kibutz Alumot en el norte del país– con una larga carrera política que duró 73 años, y los desafíos en el área de la seguridad, aunque sin ser militar.
Ya antes del nacimiento de Israel como Estado independiente, Peres, que era secretario de Hanoar Haoved Vehalomed, la guardia joven de lo que fue luego el Partido Laborista, impactó al primer jefe de Estado y primer líder nacional, David Ben Gurión, que se convirtió en su mentor.
Durante la Guerra de Independencia, Ben Gurión le encomendó la misión de conseguir aviones y armas para Israel, cuya inferioridad numérica en el campo de batalla frente al mundo árabe era notoria. Pocos años después, al ser nombrado por Ben Gurión, a la edad de 29 años, como director general del Ministerio de Defensa, comenzó su camino formal por el fortalecimiento de la seguridad del país, al impulsar la creación de la industria militar y aeronáutica israelí.
Peres, el noveno presidente israelí, Premio Nobel de la Paz, miembro de doce gobiernos nacionales, diputado en la Knéset (parlamento) durante 48 años, batió récords sin parangón. Siempre activo en las redes sociales, recabando miles de “me gusta” por cada uno de sus posts en Facebook, ingresó al libro Guinness hace unos años por haber dado la clase por Internet con mayor asistencia registrada hasta el momento.
Todos estos datos y más, sobre la vida de este importante personaje de la vida israelí, los podremos recordar en el evento de homenaje que el Centro Deportivo Israelita, a través del Comité de Actividades, llevará a cabo el próximo 12 de marzo.
Fuente: www.eltiempo.com
