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Emotivo homenaje del CDI a Hellen Plaschinski Farca
El desayuno celebrado el sábado 22 de noviembre en honor a Hellen Plaschinski Farca, ofrecido por el Consejo Directivo y el Comité Ejecutivo del CDI, celebró su ingreso al International Jewish Sports Hall of Fame en Israel.
Fue un momento cargado de memoria, gratitud y orgullo profundamente compartido, siendo la primera atleta de México en formar parte de la lista de deportistas internacionales.
La mañana comenzó bajo la guía del Lic. Sión Mercado, Presidente del Consejo Directivo del CDI, quien dedicó palabras cálidas y emotivas para elogiar a Hellen Plaschinski, quien, desde niña, encontró en el deporte un espacio para crecer, superarse y descubrir la fuerza interior que la acompañaría toda su vida.
El Lic. Mercado subrayó algo que todos sentimos: el orgullo de saber que el CDI, esta gran casa de generaciones, fue la cuna de una atleta mexicana que hoy brilla en las páginas del deporte judío mundial.
El Lic. Víctor Goldner, Miembro del Consejo Directivo del CDI e integrante del Consejo del International Jewish Sports Hall of Fame, añadió a tan emotivo homenaje, el recuento de la gran trayectoria de Hellen al conquistar medallas, romper récords, representar a México en Juegos Olímpicos y dejar una huella que trascendió mucho más allá del ámbito deportivo.
Hellen comenzó a nadar gracias a la motivación que siempre ejercieron sus padres Jorge y Rosy Plaschinski, guiada por el profesor Jorge Villegas (Q.E.P.D.), quien reconoció en ella un talento natural. Desde entonces, su historia fue un ascenso
constante:
• Campeona en Juegos Macabeos Panamericanos y Macabiadas.
• Rompedora de récords que la prensa israelí calificó como “la judía más veloz del mundo”.
• Representante de México en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, con apenas 17 años, logrando el 6o lugar en relevos.
• Nadadora reconocida internacionalmente por su desempeño en el Swimming Hall of Fame de Fort Lauderdale.
• Integrante del equipo Altamar 66K, cuya hazaña cruzando el Canal de la Mancha quedó inscrita en el Guinness World Records.
• Campeona del Maratón Acuático de Manhattan.
Pero su grandeza no quedó solo en el agua. En su vida comunitaria, Hellen abrió caminos inéditos:
• Fue la primera mujer en presidir el Comité Ejecutivo del CDI.
• Primera mujer en integrarse al Consejo Directivo.
• Voluntaria incansable, siempre con un profundo sentido de pertenencia.
Su historia no es solo la de una atleta sobresaliente, sino la de una mujer que transformó el ámbito deportivo y comunitario con la misma humildad con la que enfrentaba cada competencia.
Los asistentes, profundamente inspirados por este ejemplo de vida, audacia, compromiso y una sencillez que sorprende ante la figura que representa, tomaron el micrófono para compartir anécdotas personales que explican por qué Hellen alcanzó ese nivel como atleta y como líder comunitaria.
Sus hijos Daniel y Alan, en representación de su hija Debby, su yerno, nueras, nietos; su esposo Ricardo Finkler y su padre Jorge Plaschinski, al hacer uso de la palabra, revelaron la admiración profunda que sienten por ella, así como la capacidad de combinar disciplina y temple con una entrega absoluta como madre, esposa e hija.
Sus testimonios dibujaron el retrato de una mujer cuya esencia siempre los ha inspirado como familia.
Cuando Hellen tomó la palabra, la sala se llenó de silencio y emoción. Su mensaje fue sencillo y cálido:
“Querida familia, amigas, amigos, miembros del Consejo Directivo y Comité Ejecutivo:
Hoy quiero expresar mi agradecimiento por este desayuno tan especial, con el que celebramos mi ingreso al Salón de la Fama Judío Internacional del Deporte. Este honor no solo lo recibo yo, lo recibimos todos los que han sido parte de mi camino, y muy en especial mi familia.
El Centro Deportivo Israelita ha sido, desde siempre, mi segunda casa. Aquí crecí, me formé, me esforcé, aprendí, entendí lo que era el éxito y el fracaso, mil veces en la Alberca… En las canchas, en sus pasillos y salones descubrí quién soy.
Durante mi niñez, adolescencia y juventud, fue mi espacio de vivencias, aprendizaje y disciplina.
En mi adultez, mi lugar de entrega a través del trabajo voluntario.
Pero, sobre todo, ha sido el escenario de vivencias que me acompañarán toda la vida.
A cada persona que compartió conmigo entrenamientos, competencias, desafíos, sueños y risas, gracias.
Gracias por impulsarme, por confiar en mí y por hacerme ser parte de una comunidad que inspira y transforma.
Este reconocimiento no marca una meta, sino un recordatorio: que lo que uno recibe debe devolverlo con compromiso, con pasión y gratitud.
Gracias por acompañarme hoy y siempre”.
Posteriormente, el Lic. Sión Mercado la invitó a dejar un testimonio en el Libro de Oro de visitantes distinguidos del CDI en el que plasmó el siguiente mensaje:
“Que la huella que pueda yo dejar con mi ejemplo de vida para futuras generaciones, sea igual a la que el Centro Deportivo Israelita ha grabado en mi alma a lo largo de mi vida.
Soy muy afortunada por ser parte del Salón de la Fama Internacional del Deporte Judío. Gracias por esta gran celebración”.
En sus palabras resuena algo más que agradecimiento: una filosofía de vida.
La convicción de que la grandeza se construye con esfuerzo, pero también con comunidad.
Hoy, el nombre de Hellen Plaschinski Farca figura entre leyendas del deporte judío mundial, pero en el CDI su nombre representa algo aún más poderoso: la certeza de que los sueños, cuando se abrazan con disciplina, humildad y pasión, pueden llevarnos tan lejos como el corazón se atreva.
Este desayuno no fue solo un reconocimiento, fue una celebración del espíritu humano, del valor de la perseverancia y de la identidad que nos une como comunidad. Una mañana en la que todos sentimos, con profunda emoción, que la historia de Hellen también es parte de la historia de esta casa: nuestro querido CDI, un lugar que transforma, construye valores y crea lazos que acompañan toda la vida.
¡Felicidades, Hellen!
¡Te deseamos muchos éxitos más!.
// Susy Anderman






