
Aunque no queramos hablar sobre lo que nos llevó a estar en confinamiento,
cada día que estamos en a casa recordamos por momentos la enfermedad del Covid y aunque no es tan agradable todo esto, también podemos decir que esta pandemia tuvo cosas buenas, para algunos nos ayudó a muchos a salir de una zona de confort y a generar nuevas ideas y estrategias y no solo eso sino a tener más tiempo de hacer cosas que posponíamos como la lectura y, justo en estos momentos de encierro, el libro fue una de las hermosas cosas que acompañó a muchos. Ya sea porque teníamos algún libro en casa que no habíamos podido leer o bien alguna sugerencia que tuvimos de algún conocido para que leyéramos, pero también es cierto que, no a todos les complacen los libros, la lectura es una práctica que lamentablemente está decreciendo y, no es tan frecuente como antes encontrar a alguien sentado y embebido en la lectura de un buen libro. Hay quienes no tienen la capacidad o práctica de la lectura. Claro está, si nunca se supo desarrollarla, es muy difícil que de un día para el otro, estén disfrutando un libro. En estos días es mucho más frecuente encontrar personas que se están comunicando con alguien por teléfono celular que estar con un libro en la mano y que se note en el rostro el modo como están viviendo la trama de la lectura que el libro describe. Lo que sí, es que nunca es tarde para iniciarse en el hábito de la lectura, si es que no se tiene, porque esta práctica tiene un criterio progresivo y el efecto de este va como una cadena, porque la mente de un buen lector, cuando está leyendo, asocia lecturas previas y también capitaliza la información que lee. Es bueno que cada uno de nosotros seamos promotores de la lectura, no solo con nuestro modo de ser, sino sabiendo estimular a los nuestros a la lectura. Así nuestra sociedad pueda alejarse de prácticas poco provechosas y por la lectura puedan desarrollar un perfil de cultura que les podrá abrir oportunidades nunca soñadas. Es importante recalcar que en estos momentos la lectura, es junto a ver la televisión y hablar por teléfono una de las tres actividades que más han ayudado a muchos sobrellevar la situación de la pandemia y esto quiere decir que, esta es una oportunidad para acercarse más a la lectura. En estudios que se han hecho en algunos países, es que en este tiempo de confinamiento se ha incrementado el tiempo medio dedicado a la lectura, ya que frente a los 47 minutos de media dedicados a la lectura en una situación de normalidad, en estas semanas se ha incrementado hasta los 71 minutos. El 74 por ciento de los lectores han leído libros de ocio (novelas, poesía, ensayo…) y mayoritariamente han elegido el formato papel, si bien se ha incrementado la lectura en soporte digital. Es por eso que, la Biblioteca Moisés y Basi Mischne te invita a que seas parte del porcentaje de los que están aumentando su tiempo de lectura o bien, sé parte de las personas que, se volvieron lectores en este tiempo. No te pierdas cada miércoles por la página de Facebook las mejores pláticas y presentaciones de libro que tenemos para ti.
//ANGIE RÍOS
