¿Cómo protegemos la memoria escrita?
La Biblioteca Moisés y Basi Mischne es el corazón literario y cultural del Centro Deportivo Israelita, la Casa de Todos. Este año, nuestra querida Biblioteca celebra con orgullo 71 años de servicio. Todo comenzó en 1953, gracias al Comité de Fomento Social del CDI, que organizó campañas de recolección de libros con el fin de crear una biblioteca interna. La inauguración oficial tuvo lugar el 16 de octubre de 1955, acontecimiento en el cual se develó una placa en honor a Don Enrique Gutwerg. Decenios más tarde, en el año 2008, el espacio fue renovado y renombrado formalmente en profundo agradecimiento por el apoyo incesante de la familia Mischne.
Hoy en día, nos destacamos por ser un espacio dinámico y acogedor para los Socios del Deportivo; un lugar idóneo para leer, trabajar, estudiar o simplemente pasar el rato disfrutando de una hermosa vista. Nuestro acervo multicultural cuenta con más de 41 mil 400 títulos —principalmente en español, inglés y hebreo, con entrañables joyas en yidish—, que abarcan desde filosofía e historia hasta una gran sección infantil y una amplísima colección de literatura universal.
Sin embargo, gran parte de esta riqueza literaria estaba conformada por libros antiguos y colecciones personales que, con el paso del tiempo, se convirtieron en tesoros históricos que requerían una preservación urgente. Estos volúmenes deben estar en un recinto que resguarde la información histórica y cuente con condiciones climáticas controladas para frenar el deterioro físico de las hojas y encuadernaciones. Además del acceso a la información, un libro antiguo guardado en una caja pierde su valor documental; en un espacio especializado, en cambio, los bibliotecarios registran su origen, año de impresión, procedencia y rareza en bases de datos consultables a nivel mundial.
Conscientes de esta responsabilidad, hace un par de años sumamos esfuerzos con el Centro de Documentación e Investigación Judío de México (CDIJUM), institución que tiene como fin el rescate, preservación y difusión de la memoria histórica que da testimonio de la vida judía en México, conservada en su vasto e invaluable patrimonio bibliográfico-documental. El CDIJUM tiene sus raíces en su antecesor, el Centro de Documentación e Investigación de la Comunidad Ashkenazí de México (CDICA). Erigido en 1993, el CDICA se abocó a la misión de preservar, custodiar y difundir la cultura, ritos y tradiciones del sector comunitario Ashkenazí, así como a salvaguardar archivos y bibliotecas de instituciones emblemáticas como la del Comité Central Israelita de México.
Dos décadas más tarde, en 2013, el patronato del CDICA decidió ampliar su campo de acción y sumar sinergias con todas las comunidades del yishuv mexicano, transformándolo en un espacio intercomunitario, centralizado y autónomo que dio origen al CDIJUM. Éste fue inaugurado oficialmente el 13 de enero de 2019 en la emblemática sinagoga histórica Rodfé Tzedek (Buscadores de Justicia) o knis de Córdoba, primer centro de culto, social y cultural de la Comunidad Maguén David. Hoy en día, dicho espacio sirve como recinto y “Santuario del Libro Judío” en México, facilitando el acceso a investigadores, estudiantes, académicos y a cualquier interesado en estudiar este valioso acervo histórico.
Para este proyecto se trabajó juntamente con el Lic. José Carlos Guerrero García, responsable de la Biblioteca “Abud y Mery Attie”. Esta Biblioteca, especializada en hebraica y judaica, conserva más de 64 mil volúmenes que cubren cualquier tópico de la historia y cultura judía, y tiene la misión de rescatar, preservar y facilitar el acceso al patrimonio bibliográfico judeo-mexicano conformado por colecciones personales, familiares e institucionales.
Durante las labores de revisión, valoración y selección de material impreso en las instalaciones de la Biblioteca Moisés y Basi Mischne, se identificaron, embalaron y rotularon un total de 70 cajas de material bibliográfico impreso en hebreo e yidish. Se seleccionaron más de un millar de títulos que no se conservaban en la Biblioteca “Abud y Mery Attie”. El 75% de los libros corresponde a títulos en yidish y hebreo impresos a lo largo del siglo XX, que cubren un variopinto abanico de tópicos: obras sacras, literatura rabínica, historia judía, filosofía y, en gran parte, obras clásicas de la literatura yidish de Europa Oriental, Estados Unidos y México. Estos volúmenes serán incorporados al Fondo Contemporáneo, ubicado en la nave central de la magnífica sinagoga. El 25% restante de la donación consiste en material bibliográfico antiguo de hebraica y judaica, editado desde 1788 hasta la creación del Estado de Israel (1948).
Se trata de ediciones antiguas, ejemplares raros y volúmenes con un gran valor histórico, estético, cultural y textual. La mayor parte del fondo antiguo la integran libros religiosos hebreos, entre ellos, obras sacras como el Tanaj y Jumashim; volúmenes litúrgicos como majzorim y sidurim, y libros de hagadot o leyendas judías, por citar algunos. También se incluyen libros de temas seculares sobre historia judía, literatura en varios idiomas (como alemán e inglés), diccionarios bilingües, publicaciones periódicas, obras de referencia como anuarios y almanaques, y traducciones al idish de clásicos universales. A pesar de la antigüedad, la belleza de sus ediciones y sus magníficas encuadernaciones artísticas, algunos volúmenes destacan notablemente por la rareza de su edición, su valor textual o sus marcas de propiedad, las cuales dan testimonio de los procesos históricos del pueblo judío registrados en su corpus bibliográfico.
Entre los ejemplares que merecen mención especial se encuentra la obra titulada Aus alter und neuer Zeit (De tiempos antiguos y modernos, 1925-1927). Esta publicación periódica quincenal, considerada extremae raritatis (de extrema rareza), era un suplemento de la revista Israelitisches Familienblatt de la localidad de Hamburgo, publicada entre 1898 y 1935. Se tiene noticia de que fue prohibida por el régimen nazi en 1935 por publicar artículos e ilustraciones satíricas contra el nacionalsocialismo, siendo el único ejemplar conservado en una biblioteca judía en México.
Quizás el tesoro más valioso hallado en este proceso de valoración fue un fragmento de la obra literaria en idish titulada Reaj fun erd (El olor de la tierra), de la pluma del autor idish galitziano Ber Horovits (1895–1942), impresa en Vilna por la editorial Farlag fun B. Kaltskin en 1930. Esta joya no destaca precisamente por su antigüedad, sino por la marca de propiedad que conserva: presenta una etiqueta iconográfica circular con una Maguén David central, enmarcada con la leyenda en hebreo e inglés: – “Jewish Cultural Reconstruction, Inc.”. Esta organización, fundada en 1947 y establecida por la Conferencia sobre Relaciones Judías, estuvo dirigida por prominentes eruditos e intelectuales como Hannah Arendt, Salo W. Baron y Gershom Scholem, con el objetivo de reunir y distribuir los bienes culturales judíos incautados por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial que habían quedado sin herederos al término del conflicto.
Muchos libros, manuscritos y documentos fueron restituidos a través del Offenbach Archival Depot (Depósito de Archivos de Offenbach), en la zona de ocupación americana en Alemania, a instituciones culturales, bibliotecas y archivos de Europa, Israel y América hasta el fin de sus operaciones en 1952. Un lote de estos libros saqueados por los nazis fue solicitado y donado a la Biblioteca Popular del Comité Central Israelita de México, y hoy se conserva en el Fondo Hebreo Antiguo del CDIJUM.
Hasta hace unos meses, no se había identificado en México ningún ejemplar con la etiqueta de la “Jewish Cultural Reconstruction, Inc.”. La Biblioteca Moisés y Basi Mischne del CDI adquirió este ejemplar en 1957 a través del Yidisher Visnshaftlekher Institut (Yiddish Scientific Institute, YIVO) de Nueva York, institución fundada en 1925 en Vilna (Lituania) y trasladada a Nueva York en 1940 a causa de la persecución nazi. De este tesoro bibliográfico apenas sobreviven parte de su encuadernación, la portada y 16 páginas de su corpus; sin embargo, representa hasta el momento el único testimonio físico de este histórico rescate. Este último encontrado en los estantes tras un largo letargo, merece ser reconocido como una pieza bibliográfica sui generis de gran valor histórico, testimonial y cultural.
Esta valiosa coyuntura nos da la certeza de que el patrimonio histórico de nuestras familias y de nuestra comunidad está en el lugar correcto: protegido y accesible para las futuras generaciones. Con este paso, inauguramos una era de colaboración e intercambio entre las bibliotecas de la Comunidad Judía de México, convencidos de que este es apenas el comienzo de muchos proyectos en común.
Porque cuidar de nuestra historia es también saber compartirla, preservarla y estudiarla, te invitamos a redescubrir nuestras bibliotecas, a disfrutar de sus espacios, de sus servicios y de la riqueza de sus colecciones patrimoniales para seguir escribiendo juntos este legado.
¡Te esperamos en el corazón del CDI y en la “Casa de la Memoria Judía”! Esta última se encuentra ubicada en la calle Córdoba #238, Col. Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX. Además del servicio de consulta, este recinto ofrece diversas actividades culturales como presentaciones de libros, conferencias, seminarios, tertulias literarias y proyecciones de películas, entre otras.
Si te interesa conocer estos tesoros bibliográficos y otros más del CDIJUM, puedes ponerte en contacto a través del siguiente correo electrónico: biblioteca@cdijum.mx
// Angie Ríos y José Carlos Guerrero









