
“Educación” y “Tecnología” son dos términos que al combinarlos causan distintas reacciones.
“Educación” y “Tecnología” son dos términos que al combinarlos causan distintas reacciones. Para algunos, resulta natural, al igual que en casi cualquier ámbito de la vida contemporánea, pensar que la tecnología debe ser parte central de la educación actual. Pero para muchos, el sentimiento de miedo o intimidación ante la tecnología produce resistencia y la creencia de que la tecnología implica de alguna manera “deshumanizar”.
Pero la tecnología no va a desaparecer. Es por esto que es importante comprender mejor sus alcances y su relación con la educación. Si bien es cierto que la tecnología implica riesgos, también es cierto que abre un mundo de posibilidades para las personas, para los negocios y para la educación. Y sí, también para impactar de manera positiva en la sociedad.
Es así, que el Colegio Olamí ORT posiciona a la Educación Tecnológica como un eje central y transversal desde el preescolar hasta la preparatoria. La tecnología se integra en la vida diaria del colegio como un medio y también como un fin. En ambos casos, los alumnos se ven beneficiados al aprender, directa o indirectamente el uso de algunas tecnologías como herramientas para adquirir conocimientos y/o habilidades tanto académicas como personales, y como herramienta para crear un impacto positivo en el mundo. Su enseñanza abarca diferentes áreas que van desde el uso básico de una computadora, hasta el diseño de prototipos, videojuegos, la programación y el diseño 3D en el contexto de diferentes proyectos interdisciplinarios con un enfoque de Tikun Olam.
La interdisciplinariedad es un punto clave en el modelo pedagógico, pues responde a las necesidades que hoy se consideran como primordiales en el campo educativo, tal y como lo expresa la OCDE y varios expertos en el mundo. La tecnología no se enseña de manera aislada, sino dentro de un modelo STEAM (por sus siglas en inglés Science, Technology, Engineering, Arts and Mathematics). Esto permite relacionar a la tecnología con otros campos, ampliando en el estudiante la visión y entendimiento de su uso y posibilidades.
Además, los alumnos explotan su creatividad aprendiendo a usar y desarrollar tecnología en medios y comunicación produciendo y editando videos, podcasts, música, videojuegos y animación 3D entre otros. De esta manera, se encamina a los estudiantes a no ser simplemente consumidores pasivos sino desarrolladores de tecnología.
Pero, lo más importante de todo esto es concientizarnos de que detrás de toda tecnología hay una persona o institución que vierte sus principios y valores (dentro de la misma) en el diseño y uso de la misma, y es la formación de los diseñadores del futuro lo que ocupa el quehacer principal de Olamí ORT.
// Liora Zyman






