- CDI
- ÁREAS DE INTERÉS
- Academias
- Juventud
- Beyajad
- FIT 00
- Galería Pedro Gerson y Terraza Kikar
- Auditorio Marcos y Adina Katz
- Biblioteca Moisés y Basi Mischne
- Ludoteca
- Fiestas Infantiles
- Jardín Weizmann
- AL-HA ESH, El Entrerriano
- Salón para Bodas y Banquetes
- Anúnciate en el CDI
- Enfermería
- Banca Mifel
- Salón de Belleza y Peluquería
- Restaurante
- Zona de alimentos
- SEDES
- EVENTOS ESPECIALES
- INSCRIPCIONES
- BENEFICIOS
- PUBLICACIONES
- BIBLIOTECA
Suscribete para recibir Newsletter
Recibe las últimas noticias en tu correo
El juego y las historias
Cuando nuestros pequeños Socios nos visitan en la Ludoteca CDI siempre hay historias que contar. Desde el perrito policía que persigue a aquellos que no pagaron el supermercado, hasta las princesas que se transforman en dinosaurios como criaturas feroces y que salvan el día.
Cuando los niños toman papeles imaginarios, son capaces justamente de desarrollar habilidades como la imaginación, la creatividad, la comunicación y las habilidades socioemocionales que resultan sumamente estimulantes en sus primeros años de vida.
Tanto en el caso de los que se visten de personajes, como en el caso de los que juegan en las diferentes áreas de la Ludoteca, los pequeños siempre se encuentran explorando su entorno y descubriendo cosas, imaginando y creando escenarios que, aunque sean ficticios, cuando nos damos el tiempo de sumergirnos en su imaginación podemos comprender perfectamente.
Es importante mencionar que el papel de los adultos siempre puede ser de utilidad si seguimos el hilo de las historias que los pequeños nos comparten. Si retroalimentamos constantemente, puede resultar benéfico para los niños, pues al tiempo que ellos se sienten escuchados y validados, nosotros también mediamos la situación sin interrumpir su creatividad. Dado que son ellos los que llevan la historia, nosotros podemos ofrecer opciones para continuar el hilo, sin dejar de fomentar la imaginación. Así, si bien sabemos que en muchas ocasiones resulta difícil mediar entre las demandas que nos surgen en el día a día y su cuidado, resulta indispensable que cultivemos momentos de calidad con ellos, pues es a través de esto que haremos una diferencia en su desarrollo socioemocional y en sus habilidades cognitivas.
//Viridiana Hernández






