Pésaj

El legado de la libertad

La llegada de Pésaj, Zman Jeruteinu, Tiempo de nuestra Libertad, nos convoca una vez más a reflexionar sobre el acontecimiento que definió nuestra esencia como pueblo: el paso de la opresión en Egipto hacia la plenitud de la libertad. Este tránsito no fue solo un movimiento físico, sino el nacimiento de una identidad cimentada en la determinación y la fe.

Hoy, la libertad se manifiesta con mayor fuerza alrededor de la mesa del Séder. Es ahí, al compartir la Matzá y relatar las enseñanzas de la Hagadá, donde el pasado se vuelve presente. Estas tradiciones son el puente inquebrantable que nos une, asegurando que nuestra historia se transmita Ledor vador, manteniendo viva la llama de nuestra herencia y fortaleciendo los lazos familiares que nos definen.

Este camino que iniciamos hace milenios al salir de Egipto encuentra su sentido más profundo en nuestra conexión con Eretz Israel. Al celebrar Pésaj, reafirmamos ese vínculo espiritual y cultural, símbolo de nuestra soberanía y de la continuidad de nuestro pueblo. En cada hogar, el anhelo por Jerusalem representa la esperanza compartida y el destino que nos mantiene siempre unidos, sin importar la distancia.

Desde el CDI nos unimos a esta celebración, reafirmando nuestro compromiso como el espacio en donde la comunidad se encuentra para vivir nuestras tradiciones con orgullo. Que el espíritu de renovación de esta festividad nos inspire a seguir construyendo un futuro de paz, unidad y orgullo por nuestras raíces.