
Un enorme medallón de oro y un tesoro de monedas de oro que descubiertos por los
arqueólogos el año pasado fueron autorizados para ser exhibidos por primera vez en el Museo Israel.
El hallazgo, realizado el año pasado por un equipo de la Universidad Hebrea, dirigido por la profesora Eilat Mazar cerca del muro sur del Monte del Templo, fue fechado a principios del Siglo VII EC, con toda probabilidad, en el momento de la breve conquista persa de Jerusalén en el año 614. Incluye 36 monedas de oro bizantinas, brazaletes de oro, pendientes, un lingote de plata, un prisma hexagonal chapado en oro y el gran medallón de oro en relieve con motivos judíos.
Mazar cree que el medallón de oro ha servido como ornamentación de un rollo de la Torá, ya que está adornado con un candelabro de siete brazos, un shofar -el cuerno de carnero tradicionalmente utilizado para tocarlo durante el Año Nuevo judío y el Día de la Expiación- y lo que aparenta ser un pequeño rollo de la Torá.
David Mevorach, jefe de la división de Arqueología, plantea que es menos cierta la hipótesis del rollo de la Torá. Para él no hay representaciones de un rollo de la Torá de forma vertical desde el siglo séptimo, tal como aparecería en el medallón. El texto sagrado aparece en horizontal dentro de un arca en las representaciones de la época y antes.
En cambio, afirma que el símbolo a la derecha de la menorá (candelabro) es un haz de mirto, sauce y ramas de palma- tres de las cuatro especies de la festividad de Sucot.
Mazar, sin embargo, señaló que una hoja de palmera siempre se representa como puntiaguda, y nunca en la forma del objeto representado en el medallón. La investigadora destacó los extremos redondeados, inconfundibles de un rodillo de madera. “Lo más lógico es que tenemos un rollo de la Torá aquí”, argumentó.
“Decir que es las cuatro especies, especialmente un lulav, es imposible.”
A pesar del desacuerdo con los expertos sobre el simbolismo encontrado en el adorno de cuatro pulgadas de diámetro, y siendo oscura la finalidad de su utilización, no hay duda de su singularidad.
Fuente: www.aurora-israel.co.il
