
Este 16 de agosto retomamos los entrenamientos de Karate Do
con objetivo de la Macabiada mundial del próximo año en Israel; ante esto, existen aún muchas dudas sobre el tema, pero la mejor manera de responderlas es haciendo nuestra parte, ¿y cuál es esa parte? dirán algunos pocos, pues nuestra parte es prepararnos lo mejor que podamos, no desperdiciar ningún minuto, ningún tzki (golpe con puño) ninguna kata, ninguna vuelta corriendo, ningún entrenamiento, pues la experiencia nos indica que en el momento de la verdad, en el momento de la competencia, algún pensamiento creado por el estrés de la misma, nos lleva a pensar: “ojalá no hubiera ido a esa fiesta en lugar de ir a entrenar”. Por eso, para evitar esos pensamientos que interfieren con mi desempeño en la competencia – que para algunos aún se antoja bastante lejana -, es necesario entrenar cada día como si esta fuera la semana próxima; nosotros como seres humanos no podemos hacer mucho ante los cambios de las situaciones que están fuera de nuestro alcance o medios, como las enfermedades, el clima… lo único que podemos hacer es concentrarnos en lo que sí podemos controlar; o sea, en nuestro entrenamiento, la calidad de éste, las emociones que transmito y la seguridad que me da una buena preparación física y técnica. Así pues, sean bienvenidos a su preparación competitiva, próximos competidores de la Macabiada mundial, no solo de Karate Do, sino de todas las disciplinas que participarán en esta justa, sean bienvenidos a lo que será (casi) su casa dentro del próximo año venidero, pues acá pasarán bastante tiempo de su vida, con su nueva familia que de cariño le diremos: equipo.
