Esta semana tuvimos el gusto de platicar con Marcos, que pasó de practicar la equitación desde hace 30

años a participar en una de las pruebas más difíciles y extremas como lo es el triatlón del Ironman, cómo empezó y cómo llegó a enamorarse de esta difícil competencia, al grado de tener planeado hacer el próximo año tres, el Vineland en julio, el de Cozumel en noviembre y el de Woodlands en mayo del próximo año.

Platícame de ti, de tu familia y a qué te dedicas.

Soy Marcos, estudié medicina y hace 30 años que me dedico a la Imagenología de la mujer, principalmente ultrasonido gineco-obstétrico.

Estoy casado desde hace 31 años con Deborah Lazard y tenemos un hijo de 14 años que se llama Eduardo. Todos de alguna manera estamos involucrados en actividad deportiva: Deborah es una extraordinaria tiradora con arco, y desde hace un par de años practica un arte marcial llamado Kiudo, utilizando un arco hecho de bambú. Eduardo practica Karate Do desde hace unos seis años,y está preparándose para obtener su cinta negra.

¿Desde cuándo haces deporte y qué has practicado?

Yo corría desde los 15 años (de eso hace 40). Lo hacía de manera muy tranquila, con amigos y en distancias que variaban de los 5 a los 10 kilómetros.
Monto a caballo desde 1986 (o sea, hace 30) y concursé en la disciplina de Adiestramiento durante unos quince años, hasta hace aproximadamente siete. Inclusive, fui Presidente del Comité de Adiestramiento y Jefe de Equipo en Juegos Centroamericanos y Panamericanos. Actualmente, continúo montando tres veces por semana.

Hace poco más de diez años comencé con la afición a la bicicleta de ruta. Ha resultado una actividad apasionante. Se requiere de mucha condición física, disciplina, control de peso, concentración, pero lograr terminar una ruta difícil te da una satisfacción que es difícil de explicar.

¿En qué carreras o pruebas ciclistas has participado?

Infinidad, desde lo que llamamos cicloturismo hasta pruebas complicadas. De las experiencias que más gratos recuerdo me traen es haber pedaleado desde la Ciudad de México a Ixtapa Zihuatanejo cruzando la Sierra Madre, una sensación de libertad y autosuficiencia más allá de lo imaginable.

¿Qué es el ciclismo para ti?

El ciclismo es pasión, entrega, esfuerzo, disciplina, amistad.

Has completado el Ironman, que son 3.8 kilómetros de nado, 180 kilómetros de ciclismo y 42 kilómetros de carrera, ¿qué sentiste, qué pensaste, cuándo acabaste la primera vez?

¡Wow! ¡Una de las mejores sensaciones de la vida! Explico: preparar un IM lleva meses de entrenamiento constante, que a veces supera lo creíble. Básicamente el trabajo se divide en dos sesiones diarias, que de alguna forma te permiten (u obligan) a superar los tres deportes. Son sesiones de bici fija o spinning, nado, carrera y gimnasio. Las rutinas van en crescendo de tal forma que acercándote a la fecha del evento tu entrenamiento se engloba en un trabajo de aproximadamente seis horas diarias, además de la rutina de los fines de semana que en mi caso consisten en: sábado, bicicleta con ruta larga y carrera corta y el domingo, bici corta y carrera larga.

Entonces, el día del Ironman, desde que preparas la transición en la madrugada, y te dispones a entrar al agua para la competencia con los niveles de adrenalina al máximo, hasta que terminas con el maratón pasas por un sinnúmero de sensaciones que se engloban en la satisfacción de culminar un esfuerzo que se ha prolongado por meses, y que en esos momentos solo te queda disfrutar del fruto del arduo trabajo. Llevar el cuerpo y la mente al límite. En mi caso, son trece horas de disfrute puro.

¿Qué es lo que te atrae al competir en el Ironman?

¡Todo! El reto, la preparación, el compañerismo, el ambiente. Hay que estar ahí para entenderlo: los días previos en el sitio, la manera en que la ciudad y su gente te recibe. Los últimos entrenamientos, la preparación de tus transiciones, la cena para cargar carbohidratos. El día del evento te levantas a las 4:00 horas para desayunar y ya tu cuerpo y tu mente se están regocijando. Liberas adrenalina de tal manera que la química de tu organismo se altera. Hay que vestirse, preparar la bicicleta, los tenis y la comida, porque durante la competencia tienes que comer y ¡mucho! La concentración, el arranque, el esfuerzo por conquistar el agua, la bicicleta y la carrera. Combatir las inclemencias del medio ambiente y en todo momento, recordar que estás en una competencia, y lo más importante es vencer al tiempo, a tu tiempo. Es difícil entender, pero el placer es tal, que inclusive se puede volver adictivo.

¿Cómo es tu preparación para poder competir en un Ironman?

Ya había mencionado algo sobre el entrenamiento, pero se los puedo explicar de una manera más explícita. Tengo la gran suerte de contar con una magnífica entrenadora que se llama Nori Gallegos, y ella es quien estructura mi plan según el objetivo que hayamos escogido. Todos los días, excepto viernes tengo dos sesiones, una matutina y otra vespertina. Por ejemplo, los lunes arranco con spinning y gimnasio (tren superior o inferior, core, etcétera). Por la tarde nado, normalmente correctivo. Martes: en la mañana monto a caballo por lo que me queda correr al mediodía y gimnasio por la noche. Miércoles nado (distancia) temprano, caballo al mediodía y gimnasio por la noche. Jueves, spinning y carrera (intervalos) por la mañana y Natación (velocidad) por la noche. Los viernes me despierto para irme con mi caballo al campo, y me toca carrera por la tarde, y el fin de semana es para bici y carrera larga. Esto revela la parte del entrenamiento físico, pero al preguntar sobre la ‘preparación’ entiendo que pretendes ir más allá. Entonces te explico: mi alimentación está controlada por una nutrióloga que prácticamente me asigna cantidades de proteínas y carbohidratos diarios, dependiendo de cómo se va incrementando la carga de trabajo. Tengo una fisioterapista de planta que me ayuda a resolver la sobrecarga, y a nivel mental combino rutinas y eventos sobre todo en fines de semana para llevarme al extremo, porque como me gusta decir: “la friega también se entrena”.

¿Cómo es tu alimentación?

¡Ja, ja, ja!… Si pudiera resumirlo en una palabra: estricta. Mi nutrióloga me indica cuántos carbohidratos y proteínas debo consumir al día. Lo que hacemos (con la ayuda de mi esposa) es generar un esquema semanal. Antes del fin de semana tenemos un cuadro en el que está contemplado mi desayuno, almuerzo, comida, cena, etcétera. Normalmente como de cuatro a cinco veces al día, por lo que mi lonchera es mi fiel compañera. Mis carbohidratos básicamente los obtengo de tortillas, arroz integral, leguminosas y fruta. No como pan y por lo general muy poca pasta. Mis proteínas vienen de pescado, pollo, leche y soya. Ingiero poca carne. Hace mucho que no tomo refresco y por supuesto tampoco alcohol. Al terminar el entrenamiento más fuerte del día tomo un complemento de proteína (suero de leche o soya). La alimentación es parte del esfuerzo diario, pero con el tiempo te acostumbras y aprendes a disfrutar de la comida simple y natural.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera competir en el Ironman?

Si en realidad lo desea, ¡pues, que lo haga! No debe catalogarse como un imposible. Entonces mi principal recomendación sería comprometerse. Hay que aceptar que todo se debe reajustar a una nueva realidad. Hay que entrenar, hay que nutrirse, hay que cuidarse. Una vez que ingresas dentro de este sistema de vida hay que disfrutarlo. Si por alguna razón no lo gozas, entonces siempre puedes buscar un evento de distancia corta o media. Los triatlones pueden ser una opción.
Platícanos alguna anécdota que te haya sucedido en el Ironman.

Pues una de esas que siempre recordaré es que para el IM de Barcelona habíamos contratado una empresa que tendría que llevar nuestras bicicletas al evento. Pues los irresponsables dejaron sin entregar 48 bicis a igual número de atletas mexicanos, que nos vimos en la necesidad de buscar, rentar y acondicionar bicicletas el día previo al Ironman. Competir durante 180 kilómetros en una bicicleta que no está diseñada para esa actividad puede ser una experiencia inolvidable.

¿Qué consejo le darías a alguien para que empiece a hacer deporte?

El deporte debe ser parte integral de la actividad de cualquier persona, sin importar su edad. El ejercicio genera beneficios a la salud, pero sobre todo, te permite disfrutar más del día a día. Al ejercitarte te sientes con más energía, más ánimo, mejor humor. Hay que escoger una actividad que te guste, que te apasione, cualquiera que esta sea, y dedicarle el tiempo que cada quien crea que es conveniente para él o ella. El chiste es disfrutar, hacerlo por placer.
¿Qué planes deportivos tienes?

Esa es una pregunta fácil: Gran Fondo CDMX el 26 de junio, IM Vineman está a la vuelta de la esquina, el próximo 30 de julio. De ahí, IM Cozumel en noviembre, y seguir entrenando para IM Woodlands en mayo y Los Cabos en agosto de 2017. Seguramente habrá algunos medio Maratón que entrarán en el plan de entrenamiento.

Cuando empezaste a competir en triatlones, ¿qué fue lo que te gustó?

Esta es una de esas respuestas que nadie espera. Mi deporte, como ya había mencionado, era el ciclismo. Durante años me dediqué y entrené para mejorar, pero en el transcurso fui conociendo a personas que hacían triatlones y lo disfrutaban. La bici estaba resuelta y correr 10 kilómetros no me parecía terrible, pero había un pequeño problema: era un nadador social. Sabía flotar, ir de aquí para allá y saltar olas en el mar, pero no más. Entonces platicando con Sergio Levín, quien está a cargo de Fomento Deportivo del CDI, le comenté sobre la idea de hacer un triatlón, pero mi falta de tiempo para prepararme. Me dijo algo que es muy cierto: “Si hay interés, encontrarás la manera”, y me propuso platicar con un profesor de Natación que estuviera dispuesto a entrenarme muy temprano por la mañana. Así conocí a mi coach Juan José Colín, quien me ha llevado desde cero en los asuntos acuáticos. Pues bien, para contestar a tu pregunta, después de aprender a nadar y ponerme a entrenar en forma, mi primer triatlón lo hice cuando tenía yo 50 años, y de ahí he ido subiendo la intensidad y la distancia. Me encanta la preparación, el compromiso, la competencia, el esfuerzo, el desgaste, la recuperación. ¡Me gusta todo!

Me queda claro que cuando algo te interesa y lo disfrutas, no hay pretexto que impida hacerlo.

¿Qué es el CDI para ti?

El CDI es mi segunda casa. Sus instalaciones, el equipo, pero sobre todo, la gente. Es un lugar que te permite entrenar, pero con un ambiente divertido, único. Aquí he recibido apoyo e instrucción, y cuando hay eventos y actividades es un placer participar.

¿Tienes algún pasatiempo?

La gente me pregunta: ¿qué has perdido o dejado a cambio de este ‘estilo de vida’? Mi respuesta es bien simple: el ocio. Normalmente toda esta actividad cabe en el tiempo que anteriormente usaba para no hacer nada. Esto incluye algún pasatiempo.

Fans del CDI. Marcos Zayat

Fans del CDI. Itamar Kershenovich

Fans del CDI. David Mizrahi

Fans del CDI. Aarón y Esther Cohen

Fans del CDI. Abraham Cohen

Fans del CDI. Moisés Bicas Zenker

Fans del CDI. Jacobo Abraham Zonana

Fans del CDI. Jaime Kleiman

Fans del CDI. Ferenz Feher

Fans del CDI. Jenie Sacal

Fans del CDI. Linda Cherem, Sofi Hamui y Sarita Harari

Fans del CDI. Benjamín Cohen

Fans del CDI. Isi Kumetz

Fans del CDI. Jaime Romanowsky

Fans del CDI. Elías Harari

Fans del CDI. Ruth Atri 

Fans del CDI. Pablo, Dani y Alan Durst 

Fans del CDI. Moisés Tuachi  

Fans del CDI. Salomón Sissa  

Fans del CDI. Javier Coello  

Fans del CDI. Jaime Goldchain  

Fans del CDI. León Achar  

Fans del CDI. Luis Fraind  

Fans del CDI. Raquel Schlam  

Fans del CDI. José Fenig

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