
El pasado 24 de mayo se presentó Yejefim junto con otros Grupos
Representativos del CDI en la Feria de las Culturas Amigas. Teniendo a un hijo perdidamente adicto a su grupo de baile, lo anterior nos obligó a cambiar un poco la rutina del fin de semana: nos levantamos muy temprano en domingo para llegar a la estación del metro y de ahí salir hacia la explanada del Zócalo.
Después de haber disfrutado con la familia y amigos del paseo en el metro -que no conocíamos- llegamos a la Plaza de la Constitución sin saber muy bien qué esperar en un evento de este tipo.
Encontramos una gran tarima ubicada frente a la Catedral Metropolitana, y nos dimos cuenta que en el programa seguía diciendo que los bailes empezarían a las 11:00 horas cuando en realidad el horario había tenido un cambio. Al CDI se le informó días antes que se adelantaba una hora el programa por lo que algunos se preocuparon un poco pensando que los chavos no iban a tener gran público, más que el de los padres y familiares que ya sabían del cambio. Otros pensaron que tendríamos que esperar más de una hora como decía el aviso.
Finalmente, la función empezó como nos habían dicho. A las 10:00 horas en punto salía a escena Yejefim con su ya clásico baile de Peyes que tanto le gusta bailar al grupo. Al verlo queda bien claro el porqué, es un baile divertido y colorido que representa parte de nuestro pueblo tan diverso: los judíos Jasídicos.
Tardó más la música en comenzar y los bailarines en estar en sus lugares que la plaza en llenarse de espectadores interesados en esto tan diferente que empezaban a ver. Nuestros temores quedaron atrás, la plaza al finalizar el baile ya estaba muy concurrida y así se mantuvo hasta el final de la función. La gente aplaudió emocionada al término de los bailes y ni se diga del grupo de fans más fervientes que nos encontrábamos en las primeras filas.
Ya después de terminado el evento tuvimos la oportunidad de visitar los stands de la feria y degustar la gastronomía de varios países. Posteriormente, paseamos por las calles del Centro Histórico, visitamos un par de museos, comimos y nos encaminamos a casa nuevamente en metro. Cabe anotar que están bien divertidas las escaleras de la salida del metro Polanco, tienen aditamentos que las convierten en un gran piano al pasar por ellas.
Asistiendo a este tipo de eventos es cuando verdaderamente nos damos cuenta de la importancia de lo que hace el CDI formando los grupos de baile representativos. No son únicamente grupos de baile como dice su nombre. Nos representan como judíos en un México en el cual vivimos, pero que no necesariamente nos conoce bien y que en algunos casos nos conoce a través del velo de los estereotipos. Es una cara amigable y alegre que promueve el acercamiento entre connacionales en un plano cultural.
Es un orgullo ver representada a nuestra Comunidad con la calidad de espectáculo que nuestros hijos con sus coreógrafos y coordinadores dieron en pleno centro de la Ciudad de México.
¡Muchas gracias a todos por nuestro día especial en el Zócalo!















































