
El teatro puede ser muy importante en el desarrollo de las personas, pero sobre
todo, en los adolescentes es muy bueno para todos ellos, especialmente por estar atravesando esa edad complicada en la que no saben ni lo que quieren, así pues, el teatro les ayuda a comunicarse de una forma muy profunda y a la vez artística.
La práctica teatral es un medio fundamental para expresarnos y sociabilizarnos, lo es aún más, para todos los jóvenes y adolescentes, pues les ayuda a tener un conocimiento más profundo de ellos mismos, pensamientos, expectativas y sus acciones. Es así que esta disciplina artística puede convertirse en una estupenda herramienta educativa y de desarrollo de la autoestima.
No hay que perder de vista la importancia de la edad de la que hablamos, esa época en la que nuestro hijo se muestra muy inseguro por todo lo que se le viene encima y los cambios que está atravesando. No en vano, se está convirtiendo en adulto, y los cambios (tanto físicos como psicológicos) son enormes, lo que hace que incluso a veces la relación entre ellos y los adultos sea complicada.
Por todo ello, el teatro es una opción muy completa para alejar la mente de nuestro hijo del estrés que pueden originar dichos cambios y la presión de los estudios. Cualquier adolescente se centrará en sí mismo y en el desarrollo de nuevas habilidades que podrá conocer a través del teatro, y gracias a las personas con las que comparte la actividad teatral.
Y es que para su práctica requiere una concentración especial, pues mientras se realiza se está fomentando el desarrollo de la expresión corporal, diferentes técnicas de voz (hablar en público), la improvisación, comprender en su totalidad un texto a través de su análisis para realizar la puesta en escena, el cuidado de los detalles y, por supuesto, el desarrollo de la imaginación.
Un participante dentro de esta actividad obtendrá los siguientes beneficios: superación de la timidez, conocimiento y aceptación personal, sociabilización con otras personas y mejora de las relaciones sociales, refuerzo de la autoestima, diversión, expresión y comunicación corporal y verbal, desarrollo de la creatividad y la imaginación, adaptación a diferentes circunstancias, desarrollo de habilidades psicomotrices gracias a los ejercicios de expresión corporal y pérdida de miedos.
Practicar teatro también puede ayudarles a los adolescentes a:
Reforzar las tareas académicas.
Motivar el ejercicio del pensamiento.
Beneficia a los participantes en materias como el lenguaje, el arte y la historia.
Fomentar el uso de los sentidos.
Ayuda en la sociabilización de los jóvenes, sobre todo en los que tienen dificultad para comunicarse.
Estimular la creatividad y la imaginación.
Mejora su concentración y atención.
Estimular la creatividad y la imaginación.
Transmite e inculca valores.
Impulsa a que reflexionen sobre diversos temas.
En resumen, la adolescencia es una edad marcada por dudas y enfrentamientos, por lo que el teatro puede ayudar a canalizar toda esa energía en el arte y en el conocimiento de uno mismo. La comunicación, tan valiosa y necesaria en nuestra sociedad, es lo que más se trabaja en la actividad teatral, pero no solo la verbal, sino también la gestual y la corporal, así el teatro ayudará a tu hijo a conocerse mejor por dentro y por fuera, y a desarrollar un gran potencial que, quizá, estaba oculto, por lo que te invitamos a inscribirlo en esta actividad que se lleva a cabo todos los lunes de 16:00 a 18:00 horas, en el Auditorio Marcos y Adina Katz.






