
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv (UTA) presentó el pasado 9 de diciembre el primer corazón
de ingeniería vascularizado impreso en 3D del mundo, que se hizo utilizando células y materiales biológicos propios del paciente. Hasta ahora, los científicos solo habían impreso con éxito tejidos simples sin vasos sanguíneos.
El equipo de investigadores estuvo conformado por el profesor Tal Dvir, de la Escuela de Biología Celular Molecular y Biotecnología, del Departamento de Ciencia e Ingeniería de Materiales; el profesor Assaf Shapira, de la Facultad de Ciencias de la Vida, y, Nadav Moor, un estudiante de doctorado, quienes publicaron su investigación en la revista de ciencias Advanced Science.
La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte entre hombres y mujeres en los Estados Unidos. En Israel, es la segunda causa de muerte (después del cáncer) y en 2013 representó aproximadamente el 16 por ciento del número total de muertes en Israel, según el Ministerio de Salud de Israel.
Explicaron que, para la investigación, se tomó una biopsia de tejido graso de pacientes. Luego se separaron los materiales celulares y no celulares del tejido. Mientras que las células se reprogramaron para convertirse en células madre pluripotentes y se diferenciaron eficazmente en células cardíacas o endoteliales, la matriz extracelular (MEC), una red tridimensional de macromoléculas extracelulares, como el colágeno y las glicoproteínas, se procesaron en un hidrogel personalizado que sirvió como la ‘tinta’ de impresión. Las células diferenciadas se mezclaron con las tintas biológicas y se usaron para imprimir en 3D parches cardíacos compatibles con el sistema inmunitario, específicos para el paciente, con vasos sanguíneos y, posteriormente, todo un corazón.
Agregaron que, en esta etapa, el corazón 3D fabricado en la Universidad de Tel Aviv tiene el tamaño para un conejo, pero aseguraron que los corazones humanos más grandes podrían producirse utilizando la misma tecnología.
Señalaron que el siguiente paso es enseñar a los corazones a comportarse como los corazones humanos y que primero los trasplantarán en animales y eventualmente en humanos.
Por último, indicaron que “la esperanza es que dentro de diez años, habrá impresores de órganos en los mejores hospitales del mundo, y estos procedimientos se realizarán de forma rutinaria”.
El trasplante de corazón suele ser el único tratamiento disponible para los pacientes con insuficiencia cardíaca en etapa terminal.
Fuente: www.tribuna.org.mx
