La preparación comienza meses antes, y la emoción de volver a presentar esos
bailes que tanto admiran se vuelve realidad.
Semanas de ensayos y remontajes en donde los grandes recuerdan las coreografías y los nuevos las aprenden, todos emocionados de presentarse en el Día del Socio.
Terminan las semanas de ensayos y llega el tan esperado día de la función, desde las 10:00 horas se empiezan a ver pequeñas y grandes con esos vestuarios llamativos por el Deportivo, todos emocionados por estar en el escenario, se dan los últimos arreglos y comienzan a prepararse.
En esos momentos comienza a pasar por la cabeza de los bailarines, la emoción de su familia que no falta a una sola presentación, aunque ya los vieron mil veces y al baile también, sus amigos que estarán presentes y sobre todo esas mil personas que los verán, y a quienes podrán enseñar el gran trabajo que desempeñan en la tarima.
Dan las 11:00 horas y comienza el programa artístico, las tarimas se llenaron de sonrisas, nervios, energía de cada grupo, todos orgullosos de sus bailes, diez minutos se escuchan rápidos, pero ver cómo los bailarines disfrutan de cada paso de la coreografía es un momento inigualable. Es así como los bailarines viven esta gran celebración, apoyando a este gran evento y celebrando un año más del Deportivo, la Casa de Todos.






