
A pesar de que la plaza del Gueto de Varsovia de Yad Vashem, el museo del Holocausto de Israel,
estaba desierta, la ceremonia del Día del Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto siguió
adelante en las circunstancias quizás más extrañas de la historia del país. La pandemia del COVID-19, que ha causado y sigue causando estragos en todo el mundo, inclusive en territorio israelí, hizo que la ceremonia deba realizarse, por primera vez, sin público presente. El anfitrión se dirigió a una plaza vacía, y los cantantes actuaron sin un público que los aplauda, pero los discursos de los líderes del país, las historias de los sobrevivientes y los rezos de duelo por los asesinados siguieron adelante a pesar de todo.
Hablando por video, el Primer Ministro Benjamin Netanyahu dijo que la lucha contra el brote de coronavirus era quizás la mayor crisis global desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El mandatario señaló que, durante el Holocausto, multitudes de judíos murieron de enfermedades debido a las condiciones inhumanas que les impusieron los nazis, pero que aunque los israelíes se enfrentan hoy en día a otro contagio, las circunstancias no podrían ser más diferentes. “Hoy tenemos un hogar nacional, tenemos nuestro propio país. Un país fuerte y avanzado que es muy valorado”.
Además, recordó la reunión del pasado enero, en la que el país recibió a muchos líderes mundiales en Yad Vashem para conmemorar la liberación de Auschwitz y comprometerse a la lucha contra el antisemitismo. Netanyahu aseguró que los líderes se habían manifestado impresionados con el éxito del Estado judío en “reemplazar la impotencia de lo ocurrido con crecimiento y logros de gran magnitud”.
Como es costumbre en el Día de la Recordación del Holocausto, Netanyahu se refirió a las amenazas continuas a la seguridad del pueblo judío, incluyendo el Islam radical liderado por Irán, que dijo que no se disiparía tras la crisis del coronavirus.
El Presidente Reuven Rivlin también pronunció un discurso grabado, diciendo que la pandemia del coronavirus y sus dificultades concomitantes no deberían nublar la memoria del pasado. “¡Debemos recordar! ¡Recordemos! ¡Seguiremos recordando! Por nuestro propio bien y por el de las generaciones futuras”, dijo el presidente. “Incluso en estos tiempos difíciles, cuando nos enfrentamos a una pandemia mundial y a la actual sensación de ansiedad, hacemos sitio para recordar el pasado, a las víctimas y a los sobrevivientes. A aquellos que sobrevivieron en el momento más oscuro de la humanidad. Una catástrofe traída por los humanos sobre los humanos”, continuó.
Una de las tradiciones de la ceremonia del Día de la Recordación del Holocausto es que seis sobrevivientes del horror nazi encienden las antorchas en la Plaza del Gueto de Varsovia, en Yad Vashem, y luego relaten sus experiencias durante esos trágicos momentos. Zohar Arnon, de Hungría, era uno de los homenajeados de este año. Nacido en 1928, Arnon era uno de cinco hijos y cuando estalló la Segunda Guerra Mundial ya era miembro del movimiento juvenil sionista Hashomer Hatzair.
Después de que los nazis ocuparan Budapest en marzo de 1944, en mayo comenzaron las deportaciones a los campos de la muerte y de concentración, y unos 430,000 judíos húngaros fueron deportados, en su mayoría a Auschwitz, donde la mayoría fueron enviados a las cámaras de gas a su llegada.
Sin embargo, Zohar relató que a la edad de solo 16 años se reunió con el líder de su grupo Hashomer Hatzair, que también era miembro del movimiento sionista clandestino de Budapest,
que proporcionaba a miles de jóvenes judíos papeles falsos y los pasaba de contrabando a Rumania. Zohar fue enviado por ferrocarril hacia un pueblo en la frontera húngara con Rumania y posteriormente se introdujo de contrabando en ese país, y luego a través de Bulgaria, Grecia, Turquía, Siria y Líbano, llegando finalmente a la Palestina del Mandato británico en enero de 1945.
Antes del comienzo del Día del Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto, el Ministerio de Finanzas dio a conocer detalles sobre los sobrevivientes del Holocausto que viven hoy en Israel. Según el Ministerio, hay aproximadamente 189,500 sobrevivientes que viven en el país, de los cuales el 77 por ciento tiene más de 80 años.
Unos 15,170 sobrevivientes del Holocausto fallecieron durante el año pasado, declaró el ministerio, mientras que la edad promedio de los sobrevivientes del Holocausto es de 83,9 años. Alrededor del 16 por ciento de los sobrevivientes en Israel tienen más de 90 años, y 800 tienen más de 100. El 60 por ciento de los sobrevivientes son mujeres.
Fuente: agenciaajn.com
