
Por seis años consecutivos el equipo Pastranas, dominó la Primera Fuerza, y este año surgieron nuevos equipos
que desde el inicio del torneo, le pelearon el primer lugar en la tabla de posiciones, y estos eran Machines y Swat, por lo que cumpliendo con los pronósticos y nivel de juego en el terreno, las semifinales se jugaron entre los equipos Machines-Gafos y Pastranas-Swat.
En la primera serie, el equipo Gafos se llevó el primer encuentro al son de 20 carreras a 16, sin embargo, los Machines supieron sobreponerse a dicha adversidad, y viniendo de atrás se llevaron el segundo juego por 16 a 3 y en el tercero y definitivo ganaron por marcador de 17 a 7, ganando el derecho a jugar la gran final.
En la otra semifinal, el campeonísimo Pastranas se enfrentó al Swat, y en dos vibrantes y emocionantes juegos, el equipo Swat, acabó con la hegemonía del equipo Pastranas al vencerlos por marcador de 13 a 4 en la primera confrontación y en el segundo juego, un reñido encuentro de principio a fin, en donde el Swat dio voltereta de última hora, dejando tendidos en el terreno de juego y terminando un reinado de seis años, logrando llegar a la tan ansiada final de la fuerza elite del Slow Pitch.
Ya en la gran final en el primer encuentro, los Machines se llevaron la victoria por marcador de 16 carreras a 11, contando con pitcheo de Eduardo Rubinstein y cuatro vuelacercas que fue la marca del equipo Machines durante todo el torneo.
En el segundo y definitivo, los Machines vencieron a los aguerridos Swat, por marcador de 9 carreras a 3, un puntaje que no nos dice lo reñido que fue el juego.
En la loma de pitcheo contaron con su estelar Carlos Tawil y con el bat destacaron Alfonso Haber con doble y homerun, así como Eduardo Rubinstein con doble y triple con tres producciones.
Desde aquí, una felicitación a ambos equipos, por su desempeño a lo largo de la temporada, y en especial a Machines que formó un equipo competitivo y supo combinar juventud con experiencia, que le trajo buenos resultados, al levantar el trofeo de campeones.
Este equipo se formó por un potente bateo con Alfonso Haber, Alfredo Basila, Marcos Schejtman y Gabriel Salomón, que se combinaron para pegar 34 cuadrangulares; una defensiva impresionante con Dan Becker, Daniel Bronsoiler, David Almog, Alan Almog y Elías Shayo en el outfielder, y el infielder liderado por el parador en corto Enrique Konstat, que despertó con el madero; un equipo redondo que aporta su experiencia Moisés Dichi e Isidoro Michan, y lo complementan sus pitchers y capitanes Carlos Tawil y Eduardo Rubinstein, enhorabuena para este equipo y los esperamos en el siguiente torneo.
A todos ellos, les deseamos que el éxito continúe para que logren formar una nueva generación de ganadores.
Por otro lado, no podemos dejar de felicitar a Swat, que si bien no salió campeón del torneo, dio una gran pelea hasta el final quedando como subcampeón.
