Nadar es uno de los deportes más completos que existen.

Además del gran número de músculos que interviene, el medio acuático es ideal para mantener sano el sistema cardiovascular, prácticamente a cualquier edad. En niños, además, regula el colesterol y previene la obesidad. A pesar de todo, actualmente solo la practica el 8 por ciento de los niños. Los expertos ya han explicado en infinidad de ocasiones los beneficios que tiene hacer ejercicio para los más pequeños. No obstante, siempre hay algunos deportes que son más completos que otros. Beneficios de la natación Los especialistas están de acuerdo en que la práctica de este deporte es beneficiosa para muchas partes del cuerpo, porque intervienen muchos grupos musculares. Además, es una buena forma de prevenir afecciones como la hipertensión arterial o el sobrepeso. Aquí, cabe recordar que un 80 por ciento de los niños que sufre obesidad, la sufrirá también cuando sea adulto. La natación también mantiene en estado saludable el sistema circulatorio, ya que ayuda a mantener un nivel sano de colesterol y evita la aparición de la arteriosclerosis. Pero los beneficios no acaban aquí. Incluso los niños que padecen diabetes pueden ver su metabolismo mejorado, ya que nadar reduce el nivel de glucosa en la sangre y, además, aumenta la eficacia de la insulina. Por otra parte, la natación aporta todos los beneficios de todos los deportes, como una mejora de la respuesta cardiovascular ante el esfuerzo. Al tratarse de una disciplina deportiva muy técnica, la natación incrementa la flexibilidad, y favorece la coordinación y la agilidad. Finalmente, cabe destacar que nadar ayuda a la correcta estimulación de las personas con problemas neurológicos y parálisis cerebral. No debe olvidarse que la natación, como la mayoría de los deportes, favorece la sociabilización. En este caso, con un añadido: los niños adquieren nociones y capacidad de salvamento. Fases de aprendizaje Las tres fases fundamentales por las que pasa todo niño para aprender a nadar son las siguientes:

1- Supervivencia. En este momento se enseña a los niños a familiarizarse con el agua, a respirar y, más adelante, a flotar. Cuando la confianza ya está bien afianzada, se enseña la propulsión por el medio acuático.

2- Autonomía. Aquí ya trabaja con desplazamientos, saltos y juegos en el agua.

3- Técnica. Se empieza a practicar la natación como disciplina deportiva. Se enseñan a los niños los diferentes estilos y modalidades de competición. Para que tus hijos practiquen la natación, es suficiente con que tengas en cuenta las siguientes precauciones:

• La intensidad de las sesiones debe ir aumentando de forma progresiva.

• Lo ideal es ir practicando poco a poco. El entrenamiento debe adaptarse siempre a la madurez física y psicológica de cada niño. En Punto CDI Monte Sinai tenemos muchas opciones para que tus hijos aprendan a nadar ya sea en clases particulares y en clases grupales. Pregunta en la ofi cina de Punto CDI Monte Sinai por los horarios, y nada con nosotros.

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