
El pasado 13 de noviembre los alumnos de mi clase de Parkour, los profesores de mi staff y yo mismo,
fuimos iniciadores en el escenario principal del Asoleadero. Ese día, varios de los trazadores cedeístas más experimentados mostraron sus mejores trucos ante un público emocionado. Jaime Dayan, Daniel Nahmad, Eduardo Greenspun e Ilan Barzilai ejecutaron wallspins, back flips, side-flips, websters, wall runs, doble-kong´s y otras acrobacias, algunas con elementos adicionales de riesgo: las ejecutaron por encima de una pértiga de madera en movimiento de casi dos metros, y bajo la dirección de un zanquero malabarista (un servidor). El performance mostró variantes de acrobacia ejecutadas por stunts en filmes de acción, en condiciones similares a las de los rodajes cinematográficos.
En esta exhibición los trazadores cedeístas conocieron por primera vez el nervio del escenario y sus peligros (la altura, el mobiliario que parece fijo cuando no lo está, las luces que provienen de cualquier lugar), y superaron la prueba con éxito. Una demostración como esta es una clara promesa de que cualquiera de ellos podrá usar el parkour como un recurso escénico en el futuro, incluso a nivel profesional. Para confirmar esta presunción, usted lector puede acercarse al grupo de Facebook: ParkourCDI, y ver tanto imágenes como videos (no solo el de la presentación) de los trazadores cedeístas en acción. Quiero agradecer a la señora Fenia Grynberg de Fermon, por obtener este espacio para los alumnos de mi clase de Parkour. Agradezco también a los profesores Martín Galicia y Adrián Olvera, quienes son mi “staff” de entrenadores en la clase de Parkour, y quienes apoyaron con la seguridad y la fotografía sobre el escenario. Quiero agradecer también a los profesores Alberto Gómez Peregrina y Héctor Sánchez de Fomento Deportivo, por facilitarnos el indispensable apoyo logístico y material, y a Estefanía Sarfati y a Nurit Mendelsberg del Comité de Actividades por brindarme su disposición y orientación para que nuestro número saliera tan bien como salió, y a todos los alumnos de mi clase de Parkour que practicaron con nosotros y aportaron su esfuerzo en el montaje, especialmente a Eduardo Cohen, quien además aportó su conocimiento de la acrobacia y la edición de los videos de la presentación para el grupo ParkourCDI en Facebook.
Finalmente, aunque tan importante como todo lo anterior, también a Estefanía Sarfati como a Nurit Mendelsberg les debo (o les ofrezco, alguna será más correcta) una gran disculpa por una omisión mía que pudo deslucir muchas fotografías de todos los grupos que se presentaron después de nosotros sobre el escenario.
Era mi encomienda desamarrar dos largos pendones con el logotipo del CDI que adornaban el escenario, y yo la delegué, sin cerciorarme al final de que fuera cumplida. No lo fue, y lo advertí hasta mucho después, cuando todos los grupos de danza hubieron terminado su actuación.
A todas las gimnastas, bailarines y coreógrafos, y a cada persona que lo observó desde el graderío, también les pido (ofrezco) una disculpa por entregar así el escenario.






