
Si alguna vez te has preguntado: “¿Por qué no soy bueno en inglés?”
o tal vez “¿Por qué no juego bien al futbol?”, esto se debe a las bases aprendidas desde pequeños. La danza tiene muchos beneficios aparentemente escondidos, pero al mismo tiempo muy evidentes. Empecemos con la concentración, al estar en un salón de danza con un objetivo tan claro como aprender una secuencia de pasos, los cinco sentidos toman un papel muy importante, automáticamente entendemos la importancia de aprender y no atrasarnos, por lo que nuestra mente se concentra al máximo. Lo que trae consigo el trabajo de la memoria, el memorizar secuencias de danza ayuda al desarrollo de la memoria, lo cual puede utilizarse de muchas maneras productivas, adicional a esto siempre los alumnos que mejor se acuerdan las secuencias cumplen un papel fundamental en el desarrollo de la clase. Por otro lado, tenemos la creatividad, la cual se define como la capacidad o facilidad para inventar o crear algo, en la danza la desarrollamos mediante dinámicas lúdicas para hacer conexiones con los pasos de baile y, gracias a esto, desde pequeños se forman los coreógrafos del futuro. Pero no nos vayamos tan lejos, con la danza los niños aprenden disciplina, en un contexto normal esta palabra podría parecer una imposición; sin embargo, en la danza se basa más en el resultado, ya que al tener un conjunto de reglas o normas y cumplirlas de manera constante esto conducirá a obtener los resultados esperados. Otro aspecto muy importante en el desarrollo de los bailarines es el enfoque, ya sea que bailes como solista o con un grupo, el enfoque te permite valorar lo que pasa a tu alrededor, a tus compañeros y el espacio escénico. Y hablando de compañeros, no podemos dejar de mencionar el trabajo en equipo, estas palabras tan mencionadas, pero ¿por qué son importantes?, el trabajo en equipo es la unión de dos o más personas organizadas de una forma determinada, las cuales cooperan para lograr un fin común, en la danza el fin común es la base de la construcción de grupos importantes. Pero para trabajar en equipo necesitas desarrollar la confianza; por confianza no nos referimos a confiar en el otro sino a que cada persona tenga confianza de sí mismo y no solo a nivel dancístico, sino también a nivel físico y emocional. Y por último, pero no menos importante la diversión, la danza tiene que ser un espacio seguro donde quieras volver y no perderte ningún ensayo. Estas son algunas de muchas cosas que la danza puede desarrollar en los niños de primaria y nosotros podemos ser parte de dicho desarrollo. No solo como coreógrafos sino como formadores, estamos agradecidos por la confianza que depositan en nuestras manos al traer a sus hijos y nuestro mayor anhelo es seguir haciéndolo. Los invitamos a conocer toda la oferta de grupos de danza que tenemos para sus hijos, escanéa el código, llena el formato y te contactaremos.
//Federico Boreinstein
