
La tendencia actual en educación es que los niños pasen más del 50% del tiempo en espacios lúdicos
La tendencia actual en educación es que los niños pasen más del 50% del tiempo en espacios lúdicos investigando personalmente, debatiendo en grupo sus hallazgos y defendiendo sus ideas. Es así como desde 2017, el Colegio Hebreo Monte Sinai, empezó a trabajar en un programa piloto: el CIS Beta. A partir del éxito de este programa, en 2018 se inaugura el Creative Inspirational Space, un espacio de vanguardia en donde los alumnos desarrollen su curiosidad natural y sean responsables de su aprendizaje.
En el momento inicial de la pandemia por Covid-19, en el que se optó por el aislamiento, las tecnologías digitales tomaron gran relevancia por constituir el principal nexo entre las personas, en especial, en el ámbito educativo, éstas trasladaron los procesos de enseñanza al ámbito virtual. Esto puso en evidencia deficiencias en el sistema educativo, en particular en lo referente a la competencia digital, por lo que, a raíz de este nuevo contexto, ha sido necesario reflexionar sobre esta situación y convertir esto en una oportunidad para transformar la enseñanza. Si bien la pandemia ha obligado a esta reflexión de manera inmediata, no significa que previo a ella no se estuviera pensando en cómo ir integrando las herramientas digitales en la educación. Es el caso del Colegio Hebreo Monte Sinai, que un año antes de la pandemia había inaugurado unas nuevas instalaciones bajo el nombre de Creative Inspirational Space (CIS).
El CIS, nos explica el Arq. Jacobo Zagha, surgió cuando se le pidió hacer ciertas reparaciones al inmueble: “Era evidente que canalizar recursos a esos presupuestos inmediatamente se convertirían en gasto y no en una inversión, por lo que mi respuesta a la encomienda que recibí fue la de hacer un cambio de fondo y transformar el espacio para mejorar la experiencia de toda la comunidad escolar, alumnos, profesores, colaboradores, padres de familia, visitantes, etcétera, y así alinear el espacio físico del campus a la visión progresista de la educación establecida en el Plan Estratégico del Colegio, para que nuestro hijos tengan las herramientas necesarias para cambiar sus vidas, la de sus familias, la de nuestra comunidad, la de su ciudad, la de su país y por qué no la del mundo entero. Después de un período de diagnóstico, en donde involucramos a toda la comunidad escolar invitándolos a decirnos cómo se imaginaban este nuevo espacio, surgió el CIS.”
Se trata de un lugar multifuncional que inspira a los niños a que desarrollen su curiosidad natural; les permite que adquieran las habilidades necesarias para indagar y realizar investigaciones, demostrar autonomía en su aprendizaje, disfrutar aprendiendo y mantener estas ansias durante el resto de su vida.
Dentro de este espacio se propone enseñar con problemas reales, incorporar tecnologías a las ciencias y el arte, convertir al estudiante en un actor activo del proceso de aprendizaje y permitirles expresar sus ideas o soluciones con distintos medios. Todo esto dentro de una metodología con que se desarrolla la ciencia, explorando, haciendo preguntas, planteando hipótesis, conjeturando, buscando soluciones, validarlas y difundirlas.
En el CIS los alumnos pueden encontrar todo lo que requieren para lograr el objetivo planteado, en donde el uso de la tecnología es fundamental, no sólo como una forma de acceder a la información que se convertirá en conocimiento, sino como un lugar que inste al desarrollo creativo, creando soluciones innovadoras a distintos problemas. El objetivo principal es desarrollar y potenciar las habilidades necesarias en cada estudiante, enfocada en sus intereses individuales y así poder ver una diversidad de soluciones distintas a un mismo problema expresadas a través de un programa de radio o televisión, un producto textil o un robot, una platillo gastronómico o un objeto de carpintería o un modelo realizado en una impresora 3D.
Con el apoyo de estos recursos, el salón de clases es un lugar mucho más interactivo, en donde se promueve el trabajo en equipo y la colaboración entre alumnos dando espacio que se exprese la diversidad de cada persona en vez de todos seguir exacto el mismo camino. En esta transformación, el papel del profesor también cambia, ya que se convierte en un guía/facilitador/mentor en donde va apoyando a cada alumno en su proceso y va motivando cuando alguien lo necesita.
Estamos pues ante una oportunidad para transformar la educación, ésta se ve potenciada gracias a una necesidad económica y social que está sucediendo en todo el mundo, y es la necesidad de cambiar la forma en que las escuelas y universidades han funcionado y cuyo modelo ya no es del todo apto para nuestros tiempos. Al respecto Antonio Quirarte, director de Hacedores y uno de los asesores académicos del CIS, encuentra a la Educación Maker o Aprender Haciendo y toda la filosofía en la que se sustenta, como una alternativa para las necesidades de la educación actual. Así señala, que “varios de los más reconocidos pedagogos de ayer y de hoy han hecho énfasis en dos importantes conceptos: “aprendemos cuando hacemos” y “el ambiente influye en nuestro aprendizaje”.
A partir de estas características es que el CIS del Colegio Hebreo Monte Sinai, le apuesta a la transformación de la educación y la inserción de la tecnología y el espacio para favorecer la formación de personas que sean conscientes de su entorno social y natural y que creen soluciones para mejorarlo; que sean multidisciplinarios para que aprendan sobre lo que quieran y lo que pueda resultar útil para ellos y la sociedad en la que viven.
