TKUMA

Tkuma en México

Por primera vez en la historia, México fue sede del Seminario Norte y Centroamericano de Madrijim de MTCLAM, un encuentro que reúne a jóvenes líderes del movimiento Macabeo de toda la región. Este año, el seminario se llevó a cabo bajo el nombre y concepto de Tkuma, una palabra en hebreo que significa levantarse, reconstruirse y seguir adelante. Más que un concepto, Tkuma se vivió como una idea central durante todo el fin de semana: la capacidad de salir adelante ante cualquier situación, de fortalecernos como personas y como comunidad, y de entender que siempre podemos volver a construir desde donde estamos.

Durante un fin de semana, más de 75 madrijim provenientes de distintas comunidades de Norte y Centroamérica, incluyendo San Diego, Miami, México, Guatemala y Venezuela, se reunieron en las instalaciones de T-Poz para vivir una experiencia de aprendizaje, conexión y crecimiento.

El seminario estuvo compuesto por una combinación de ponencias, capacitaciones y espacios vivenciales pensados para fortalecer el rol del madrij como educador y líder dentro de su comunidad, pero, sobre todo, enfocados en generar comunidad, conectar entre todos y construir algo juntos que vaya más allá del fin de semana.

Dentro del programa, se llevó a cabo la plática impartida por el Rab Carlos Tapiero, Subdirector de Educación de Macabi Mundial, quien habló sobre MTCLAM y Maccabi World Union. Esta sesión permitió entender la dimensión real del movimiento al que pertenecemos. Ser parte de Macabi no es solo participar en una tnuá local, es formar parte de una red global con impacto real, con responsabilidad educativa y con la capacidad de influir en miles de personas.

También se llevó a cabo una plática de geopolítica impartida por Tarik Zeraoui, catedrático de la Universidad Iberoamericana. Desde una perspectiva muy interesante, siendo musulmán pro-Israel, explicó el contexto actual de la guerra con Irán, los distintos escenarios posibles y el impacto global que esto puede tener. Fue una sesión que abrió mucho la conversación y permitió cuestionar, entender y analizar la realidad desde otro ángulo.

Por su parte, Yael Yaffe, Directora del Ken Jewish Community de San Diego, compartió una plática enfocada en la construcción de comunidad. Habló acerca de generar espacios significativos, de la importancia de conectar con las personas y del rol que tenemos como madrijim para construir comunidad desde lo cercano, desde lo cotidiano y desde el ejemplo.

También tuvimos la masterclass con Simón Cohen, empresario, tiburón en Shark Tank México y autor del libro Pleno. Compartió su historia personal y profesional, enfocándose en cómo darles la vuelta a las situaciones, cómo mantener una mentalidad positiva y cómo construir un camino de éxito con propósito. Fue una plática muy aterrizada, con herramientas claras y con un mensaje que conectó mucho con todos.

En el ámbito práctico, tuvimos una capacitación de primeros auxilios impartida por Hatzalah, donde aprendimos conocimientos básicos que cualquier madrij debe saber. Además, se hizo un recorrido por una ambulancia, entendiendo de cerca cómo funciona la atención en emergencias y la responsabilidad que implica estar preparado.

El sábado fue un día especialmente significativo, ya que los janijim de Macabi México fueron a T-Poz para integrarse al seminario. Participaron en peulot y actividades recreativas, incluyendo dinámicas en la alberca. Esto generó una oportunidad única tanto para los madrijim como para los janijim, ya que pudieron dar y recibir peulá con participantes de otros países, compartir estilos, ideas y aprender unos de otros.

Más allá de los contenidos, el seminario tuvo muchos momentos que construyen comunidad de verdad. Actividades como las javurot, Shabat, la Havdalá y fogatas que realmente lograron generar unión entre todos. También tuvimos una fiesta mexicana increíble, donde todos convivieron, se integraron y vivieron la cultura de una manera muy auténtica.

El lunes se cerró el seminario con una salida a Xochimilco, donde los participantes pudieron vivir una parte muy representativa de la cultura mexicana. Entre trajineras, música, cantos y mariachis, se generó un cierre lleno de alegría, conexión y comunidad.

Es la primera vez que este seminario se hace en México y es una muestra real de lo que somos cuando nos juntamos.

Más de 75 madrijim, distintos países, distintas realidades, pero con algo en común: todos liderando bajo la misma bandera “Macabi”, las ganas de construir comunidad, de hacer mejor las cosas y de seguir formando a quienes vienen después.

Tkuma no se quedó en una palabra ni en un tema. Se vivió en cada plática, en cada peulá, en cada fogata y en cada conversación. En la forma en la que nos abrimos, en cómo compartimos y en cómo nos llevamos algo del otro.

Al final, cada quien regresa a su comunidad con ideas, herramientas y motivación. Pero, sobre todo, con la certeza de que no estamos solos, de que somos parte de algo mucho más grande.   

Y eso es lo que realmente hace la diferencia.