
Cuando tenemos un hijo que practica deporte y lo hace más o menos bien, nuestra imaginación empieza a volar con un futuro
de viajes, hoteles lujosos y no sé cuántas cosas más. Aquí te explico tres cosas a tener en cuenta para no frustrarte.
La primera va sin anestesia, tu hijo no va a ser un crack, la estadística dice que uno de cada 16 000 deportistas pueden vivir de su profesión.
Bien, si todavía estás ahí leyendo, la segunda te va a calmar, el deporte es un gran vehículo para adquirir habilidades, como el manejo de la presión, mejorar la capacidad de toma de decisiones y muchas otras más.
En tercer lugar, el deporte le va a dar a tu hijo rutinas saludables, le va a generar un compromiso con el entrenamiento y con sus compañeros de equipo.
Así que ya sabes, visualiza las expectativas de un hijo famoso, si tu hijo hace deporte, vas a tener un campeón de la vida.






