
Un equipo de profesionales de la Universidad de Tel Aviv
desarrolló un estudio sobre cómo afecta a la salud el uso de teléfonos inteligentes. 600 participantes fueron analizados a partir del uso de aparatos y el impacto en su estado.
Dentro de los voluntarios se dividieron en seculares y ultraortodoxos. Con esta división también se busca diferenciar dos grupos marcados. Los seculares tienden a utilizar equipos más modernos con conexión a internet, a diferencia de los teléfonos sin acceso a red del segundo grupo.
Los resultados fueron elocuentes. Con respecto a despertarse súbitamente por las noches, el 54 por ciento de los seculares dijo haberlo hecho, contra un 20 ultraortodoxo. Consultados por niveles de stress, 50 por ciento de los seculares y 22 de los ultraortodoxos afirmó tener. Por otro lado, la diferencia también era grande en cuanto a la necesidad de estar disponible al teléfono: 45 por ciento y 20.
Adentrándose en la materia de daño bucodental, los números siguen el mismo patrón. El 45 por ciento de los seculares sufrió bruxismo en algún momento, frente al 14 de ultraortodoxos; y 29 por ciento de los seculares sintió dolor de mandíbula, contra 14 ultraortodoxos.
El estudio fue parte del trabajo del Dr. Yitzhak Hochhauser. Dr. Alona Amudi-Perlman, Dr. Pessia Friedman-Rubin, Prof. Ilana Eli, y Prof. Ephraim Winocur lo llevaron a cabo. Según lo informado por la Universidad, será publicado en la revista Quintessence International.
Fuente: aurora
