
“Recordemos a los que sufrieron y perecieron en ese
entonces, a los que cayeron con armas en sus manos, y a los que murieron con oraciones en sus labios, a todos los que no tienen tumbas: nuestro corazón sigue siendo su cementerio”.
Ellie Wiesel
Dentro del programa del Majon LeMadrijim se incluye un viaje a Polonia, con el objetivo de enseñar de manera más estrecha lo que fue el Holocausto. Del 11 al 18 de noviembre viajamos a este país, haciendo memoria, recordando las comunidades judías que se asentaron en toda esta zona por tantos siglos, y juntos como judíos aprender acerca de esta terrible etapa que cruzamos a mediados del siglo XX para así saber cómo transmitir tanto a janijim como a otras personas un tema de tanta importancia que en muchos casos no se conoce a profundidad. Un tema cercano que se vivió durante la Alemania nazi en Europa, como pueblo judío somos responsables de recordar, no olvidar y crear conciencia de la magnitud de uno de los eventos más espantosos de la historia. En este viaje vimos la importancia de las Tnuot Noar en la época, que no dudaron en salir a las calles y luchar.
Sin ninguna capacitación militar y sabiendo que probablemente estarían sacrificando sus vidas. Visitamos dos guetos, el de Varsovia y el de Cracovia. Campos de concentración como Auschwitz y Plaszow. Una granja de capacitación para la Alíá llamada Slawkow, creada para y por jóvenes, los campos de exterminio Birkenau y Majdanek así como Treblinka que está completamente destruido y hoy en día solo hay piedras recordando las comunidades judías exterminadas y un gran monumento.
Tuvimos la oportunidad de conocer ciudades donde en el pasado existía una influencia judía enorme, como Benzin y el barrio de Kazimierz en Cracovia, donde tuvimos la gran fortuna de conocer a una Justa entre las Naciones, que junto con su hermana y su madre escondieron a una niña judía durante la guerra. También visitamos dos shtetls donde observamos sinagogas y conocimos historias de vida en tales lugares. Conocimos el bosque de Lupochova, donde tristemente fueron asesinados en fosas comunes los judíos de la población de Tiktin.
Cada lugar que visitamos nos impactó de diferente forma a cada uno de nosotros. Tuvimos sentimientos encontrados, lágrimas, enojo y tristeza en diferentes momentos de la Masá pero, sobre todo, lo que más tuvimos, fue un gran orgullo de ser judíos y de formar parte de la Tnuá Macabi. El viaje superó nuestras expectativas, ya que fue un viaje enfocado a la vida y no a la muerte, donde conocimos historias personales, anécdotas, cartas, fotos y testimonios muy enriquecedores para nuestro futuro.
Les queremos mostrar en pocas palabras como fue este viaje para los Madrijim de Macabi México.
“Polonia para mí fue un viaje en el cual aparte de que diferentes sentimientos oscilaron dentro de mí, causaron y marcaron un efecto de orgullo y fortalecieron más mi identidad judía”.
Sergio Meizner Rozen
“Viajar a Polonia fue una experiencia muy enriquecedora, llena de claroscuros, en la cual tuvimos la oportunidad de visitar aquellos lugares que marcaron de sobremanera la historia del pueblo judío, con la frente en alto y demostrando la continuidad del judaísmo”.
Mauricio Nakash Stern
“Para mí el viaje a Polonia fue una experiencia única en donde reflexioné todos los días. Es un viaje en donde fortalecí mi identidad, aprendí muchísima información nueva, y el día de mañana que regrese a mi Tnuá podré transmitir todo lo nuevo que ahora sé.
Alan Haim Muller
“Estar en Birkenau y caminar por las vías del tren me rompió el corazón, pero estaba consciente de la importancia de hacerlo, estar con la bandera de Israel fue un sentimiento de orgullo y amor por mi pueblo, porque quien olvida su pasado, está condenado a repetirlo”.
Mayan Vinitzky
“Al preguntarme cómo estuvo el viaje a Polonia, solamente pude resumir la experiencia en una palabra: orgullo. Orgullo de poder visitar los campos de concentración con la cabeza erguida, orgullo de mostrar nuestra unión y fuerza como pueblo, y orgullo, más que nada, de ser judío”.
Bryan Carlson Kraig
“Me encontré con una cantidad inmensa de conflictos y preguntas sobre la Shoá, pero lo más grande que me llevé es cuán grande es nuestro pueblo, y la capacidad que tenemos de avanzar y de lograrlo”.
Alex Osnaya Stalnicovitz
“Este viaje me provocó impotencia y enojo. Me llevó a preguntarme: ¿Y ahora qué?, ¿qué puedo hacer yo, si ya todo pasó? Luego de pensarlo entendí que la respuesta no era otra que el viaje mismo. Creo que es una responsabilidad como judío visitar Polonia, ya que el conocer lo que pasó nos permite evitar que se repita, es lo único que se puede hacer.
Daniel Morgenstern Rapoport
“Polonia para mí fue una experiencia única que todo Madrij de cualquier Tnuá tiene que vivir”.
Joyce Haim Muller
“El viaje a Polonia estuvo lleno de nueva información, y así nos faltó mucho por abarcar, lo que quiere decir que nos tenemos que esforzar más de lo que creemos para mantener la historia viva, pasarla a las próximas generaciones que no conocerán a un sobreviviente para que no se convierta en mi leyenda”.
Daniela Bassini Schlosser
“Por último, yo les quiero decir que este viaje me cambió la vida, me hizo generarme nuevas preguntas, nuevas metas, nuevos desafíos. Hoy regreso a Israel sabiendo mucho más y apreciando la existencia de un país judío en la tierra de Israel”.
Salomón Nakash Stern
