
Hoy, miércoles, según el calendario hebreo es 25 de
elul, el día que, de acuerdo a la tradición, D-os creó el mundo hace 5776 años. Suele pensarse que ello es lo que se celebra en Rosh Hashaná (Año Nuevo judío), pero en realidad lo que se recuerda en esa fecha es la aparición del hombre, el único ser vivo capaz de reconocer y servir a D-os, en el sexto día de la Creación.
Este año será del atardecer del domingo 13 al martes 15 de septiembre, y el ayuno del Día del Perdón, el martes 22 y el miércoles 23. Enseña la Torá en sus primeros versículos: “En el principio D-os creó los cielos y la tierra. Y la tierra estaba vana y vacía, con oscuridad sobre la faz del abismo, y el espíritu de D-os se cernía sobre la superficie de las aguas. Y dijo D-os: ‘¡Haya luz!’, y hubo luz. Y vio D-os que la luz era buena y separó D-os la luz de la oscuridad. Y llamó D-o’s a la luz día y a la oscuridad la llamó noche. Y fue la tarde y fue la mañana, día uno” (Breishit -Génesis- 1:1-5).
Rosh Hashaná también es Yom Hadín (Día del Juicio), durante el cual D-os evalúa a todas Sus criaturas, si bien su veredicto recién se rubrica con la culminación de Yom Kipur (Día del Perdón), que este año será el 22 y 23 de septiembre. Por ellos se acostumbra desear ¡Shaná Tová Umetuká! (año bueno y dulce) y Ctivá vejatimá tová (buena inscripción y rúbrica en el libro de la Vida).
El Año Nuevo judío también se denomina Yom Truá, el día del toque del shofar (tradicional cuerno de carnero) durante el servicio religioso y en los 29 días previos, que es un llamado a la humildad, la reflexión y el arrepentimiento. Rosh Hashaná y Yom Kipur son los Yamim Noraím, “días terribles” por la seriedad y rigor del Juicio Divino, y los diez días entre uno y otro son los Aséret Ieméi Teshuvá (Diez Días de Arrepentimiento).
Fuente: www.itongadol.com.ar
