El primer punto de esta reseña es agradecer a todos y cada uno de los asistentes que confían
y viajan con los grupos del Deportivo a las diferentes salidas que planeamos con mucho cariño y cuidado para ustedes. El pasado domingo 11 de octubre realizamos la Salida Extramuros a Huasca de Ocampo, este fue designado como el primer Pueblo Mágico de Hidalgo, antes existían solo 48 de ellos para que las familias pudieran visitar un pueblo mágico cada fin de semana; ahora ya son muchísimos más, así que a conocerlos todos.
Una fresca mañana nos brindó la naturaleza en la Hacienda de Santa María Regla, ahí supimos que esta hacienda perteneció a Pedro Romero de Terreros y en alguna época la actriz Silvia Pinal fue la propietaria, ya que su esposo se la regaló en un aniversario, ¿qué tal no? Ahora pertenece a otras personas, es un hotel y es rentada para eventos sociales, también se brindan recorridos para conocerla, es un lugar que albergó oro de las minas cercanas por lo que también conocimos las bóvedas del lugar… claro ya no hay nada de vestigios de aquella época; el segundo punto que tocamos fueron los maravillosos Prismas Basálticos, un recorrido por este lugar en donde la naturaleza nos muestra las caprichosas formaciones naturales demostrándonos que la madre tierra es maravillosa y forma cosas tan bellas, se recorrió el lugar y los participantes más osados hasta por la tirolesa se aventaron.
el tercer punto visitado fue una fábrica de rompope, ahí la degustación y la compra fueron el objetivo, como el hambre ya apretaba, el Bosque de San Miguel Regla nos recibió con una gran variedad de restaurantes para cubrir esta necesidad, posteriormente bajamos a la parte del parque recreativo en donde el agua intensamente azul de este lago es producto de los manantiales que lo alimentan, también entramos al truchario.
El Centro Histórico de Huasca de Ocampo era el último punto a conocer, esta población está rodeada por picos cubiertos de vegetación baja. Su centro es estrecho, lleno de casas y otros edificios hechos con piedra arenisca blanca y techos a dos aguas, cubiertos de rojo laminado o de tejas de arcilla roja. Algunas de las estructuras están decoradas con piedras de río, en el mercado pudimos encontrar cerámica, jarras, platos, tazas, sombreros, mucha comida y pan, al final tuvimos la oportunidad de ver a los voladores de Papantla, que siempre que se tiene la ocasión de observarlos, no deja uno de asombrarse por la valentía de este ritual.
Te invitamos a estar al pendiente de las diferentes salidas que preparamos para los diferentes gustos de todos nuestros Socios.
