
Es sabido por muchos, desconocido por otros, pero siempre existe el fantasma
de “la música no nos sirve para nada”, en cambio, la música está con nosotros en todos lados, en el cine, en el auto, en la televisión, en el radio, en nuestras actividades diarias, y por que se ha estereotipado tanto el clásico “de músico te morirás de hambre”, pero no nos damos cuenta que siempre la música está a nuestro alrededor. Muchos artistas parecen deslumbrarse ante la novedad ofrecida por cierto tipo de instrumentos, programas o artefactos cuando el problema es “tener algo que decir” en términos de una estética, de ideas o simplemente de una experiencia sensorial.
Algunas cosas que la música invita a desarrollar y que no sabías son:
Mejora el vocabulario. Durante el entrenamiento musical para tocar un instrumento se establecen conexiones neuronales que mejoran también otros aspectos de la comunicación humana. Los niños con formación musical tienen un mejor vocabulario y capacidad de lectura. Nature Reviews Neuroscience por Nina Kraus.
¿Música de fondo? Tanto si reproducimos una canción de heavy metal como si optamos por un disco de música clásica, escuchar música mientras desarrollamos una tarea cognitiva reduce el rendimiento, lo mejor en estos casos, es el silencio.
Ritmo para hacer deporte. Científicos de la Universidad de Brunel demostraron en 2008 que escuchar cierto tipo de música, fundamentalmente de los géneros rock y pop, nos ayuda a aumentar nuestra resistencia al ejercicio físico intenso hasta en un quince por ciento. El estudio fue publicado en la revista Journal of Sport & Exercise Psychology.
La música por la izquierda. Según un estudio publicado en Science, el oído derecho recoge mejor los sonidos del habla, mientras que el izquierdo, responde mejor a la música. “Incluso al nacer, el oído está estructurado para distinguir entre los diferentes tipos de sonidos y enviarlo al lugar correcto en el cerebro” (Barbara Cone-Wesson).
Con los ojos cerrados. Estudiando los cerebros de quince sujetos con ayuda de resonancia magnética funcional, Yulia Lerner, de la Universidad de Tel Aviv, demostró que al cerrar los ojos aumenta el efecto emocional que nos produce la música. Lerner utilizó música de miedo y suspenso como la empleada por Alfred Hitchcock en sus películas, y comprobó así que la actividad de la amígdala, una zona del crerebro es vinculada a la sensación de miedo, así aumentaba mucho más con los ojos cerrados que si se mantenían abiertos.
Considero que todo tipo de música influye notablemente en el comportamiento de los jóvenes, no solamente el rock o heavy metal como muchos pensamos, ya que estos sentimientos que cada uno de los jóvenes o niños expresan es consecuencia de que ellos al escuchar cierto tipo de música o canciones se van a sentir más desinhibidos, y es una forma de disfrazar la timidez que los ha acompañado a lo largo de sus vidas, sin importar la edad que se tenga, y ser aceptados ante una sociedad; la música es tan importante en el ser humano y su diario vivir, ya que influye en nuestro estado de ánimo (feliz, melancólicos, pensativos, agradecidos, enamorados).
