
Así es, el pasado fin de semana todos los equipos de Fútbol de la Generación
2002 tuvimos una concentración en CDI Tepotzotlán, con miras al tan esperado viaje de Minnesota, que año con año se lleva a cabo en dicha sede.
Se realizaron varias acciones para que esta concentración se llevara a cabo, y con mucho entusiasmo podemos contarles que resultó todo un éxito.
Les cuento que desde la cita en CDI, los chicos llegaron con muchas ganas y llenos de alegría, pues sabían que esta vez compartirían junto a sus compañeros de barridas más que 60 minutos en cancha, que es lo que duran los encuentros en esta generación, en esta ocasión tendrían tiempo para llevar a cabo algunas travesuras que tal vez pasaban por sus mentes, esta vez compartirían la mesa, la cabaña y entrenarían en otros lugares a los que no estaban acostumbrados.
Ya en Tepotzotlán, los entrenamientos iniciaron apenas los chicos se instalaron, el trabajo fue muy exigente, pues nos estamos preparando para la mejor experiencia que tienen nuestros chicos futbolistas a esta edad.
En cada uno de los grupos, se podía ver el compromiso por parte de los profesores y de cada jugador, en verdad debieron estar ahí para comprobarlo, cada movimiento o gesto técnico estaba cargado de una gran convicción por parte de los chicos, ellos saben que este es su torneo y deben prepararse al máximo.
El mismo viernes, todos compartimos la mesa en una cena también con los papás delegados que nos acompañaron, y nos acompañarán a lo largo de nuestro viaje que durará 10 días.
Ellos también serán los encargados de que los chicos vivan el torneo y el viaje de una manera increíble.
Los trabajos el sábado por la mañana, iniciaron desde las 7:00 horas con un buen entrenamiento, esto asemejando que ya en el torneo cualquiera de nuestros grupos podría tener un juego desde muy temprano, y los chicos debían saber que esto sucede así, después de un buen desayuno donde por cierto los chicos mostraron un gran comportamiento, inmediatamente se siguió el trabajo en cancha, los ajustes a las formaciones, y el pulir los sistemas de juego de cada equipo.
La alberca, es un obligado de nuestras concentraciones, y en el gran inflable todos los chicos la pasaron increíble.
La comida fue una recarga de energía para todos los chicos, pues a la mitad del día ya habían gastado bastantes energías y había que volver a la cancha a seguir trabajando, pero esta vez en el orden táctico de los grupos.
Ya a esta hora, los chicos esperaban con ansias el Mundialito (un torneo organizado por el profesorado simulando el Mundial que todos estamos viviendo).
Y así fue, concentrados todos en el gimnasio del lugar, nos fuimos enterando a qué país íbamos a pertenecer y con qué papá delegado compartiríamos el equipo, y con cuáles de nuestros compañeros jugaríamos.
Cada juego estuvo lleno de alegría desde adentro en el juego, y desde afuera mirando y ovacionando las buenas jugadas que aquí se dieron o festejando los goles que al final te hacían sumar puntos por ganar cada uno de los juegos, fue muy padre poder ver que las mamás delegadas también participaron de los encuentros, los papás hicieron lo propio demostrando que también gozan del fútbol al igual que sus hijos, de nosotros los profesores qué les digo, nos encanta este deporte y junto a todos los que ahí estábamos lo súper disfrutamos, al sentir la energía que el lugar tenía por la actividad que desde el Deportivo se planeó y por eso fue un éxito.
El día terminó hasta tarde, pues los ánimos llegaron muy alto después de una buena charla motivacional, que inspiró a chicos y grandes que estaban presentes.
Todos sentimos y comprendimos lo grande de la experiencia que está por pasarnos, los chicos se llenaron de positivismo, se notaba que de ellos conseguiremos entrega, todo el mundo ahí se convenció de que si quieres, puedes, la charla alcanzó su punto máximo cuando todos formamos un gran círculo y abrazados del compañero, papá, mamá o quizá algún profesor, entonamos lo que será nuestro grito de guerra en cada uno de nuestros encuentros en Minnesota. “ya se enterarán de este”.
Levantarse el día domingo fue difícil para todo el mundo y en especial para los chicos, pues ya tenían encima bastante trabajo, y aún les esperaba un poco más antes de partir, para esta sesión toda la generación trabajó junta, mostrando que aún cansados habían comprendido que no hay otra manera de actuar y se entregaron al máximo.
Después de nuestra última comida en el lugar, volvimos al gimnasio para encontrar al ganador de nuestra copa mundial, y de inmediato abordar los autobuses que ya nos esperaban con el mensaje de todos los hogares: es el Día del Padre, por lo que de vuelta estábamos en el Deportivo justo al mediodía como se había pactado, y así todos pudiéramos compartir en casa con nuestros padres.
Agradecemos el trabajo de los delegados, voluntarios, profesores, y reconocer el buen comportamiento de los chicos en este primer acercamiento a la USA Cup Minnesota 2014.
Cada vez falta menos.
¡Abrazo de gol de todo el profesorado!
