
Auschwitz, tiene una connotación para el mundo, y en especial para Alemania, deseosa de alejarse de esa imagen de horror, aunque para ello tenga permanentemente que estar atenta a los brotes de violencia que surgen de grupos antisemitas.
Es en ese contexto que la canciller Ángela Merkel se reunió este con los presidentes de los Bundesländer y acordaron una donación del Estado alemán al monumento a las víctimas del nazismo de 60 millones de euros.
Con esta, su primera visita al más emblemático campo de exterminio en la víspera de la conmemoración del 75 aniversario de la liberación de Auschwitz en enero de 1945, la canciller alemana pretende además escenificar el apoyo de su Gobierno a los judíos europeos, en un momento en que las muestras de antisemitismo y los actos violentos contra judíos proliferan en el viejo continente, y distanciarse claramente del partido de extrema derecha alemán AfD, con representación desde hace dos años en el Bundestag y que aboga por el fin de la cultura del arrepentimiento.
Algunos de sus miembros minimizan o relativizan los crímenes nazis y Merkel desea que desde su propio partido se visualice la inconveniencia de caer en la tentación de pactos de gobierno con ellos, como proponen algunos líderes regionales.
Fuente: www.israelinternacional.com
