100 millones de shekels es lo que planea gastar el ministerio de Energía por cinco años. Lo hará en un instituto israelí para la producción y almacenamiento de hidrógeno.
Además, se estableció una estación piloto en Kfar Hassidim, al norte de Israel. La decisión fue comunicada por el propio ministerio el mismo día delante de 700 personas del gobierno y la industria energética.
Las lecciones aprendidas en ese sitio se incorporarán luego en la primera estación comercial de llenado de hidrógeno para camiones. Esta se abrirá en 2022 en la bahía de Haifa por la compañía de gas Sonol y el conglomerado petróleo de Bazán.
Pronto se publicará el borrador de las regulaciones para el uso de hidrógeno en el sector de transporte y para las estaciones de servicio de hidrógeno que están en proceso. Bazán trabaja con la Iniciativa de Energía Renovable de Eilat-Eilot en un campo solar que se usará para crear hidrógeno verde con fuentes renovables.
El director ejecutivo de Bazán Shlomi Bazon afirmó: “Los fabricantes de automóviles van allí, el mercado lo quiere, está mejorando todo. El futuro son los automóviles basados en hidrógeno».
Fuente: Aurora Israel