
Siempre es sabido que el cierre de un ciclo es importante para el crecimiento y el buen desarrollo del ser humano,
en este caso celebramos el avance de nuestros alumnos del CDI, los cuales han culminado un semestre más lleno de logros, esfuerzo, aprendizaje y sobre todo orgullo y satisfacción, no solo por parte de los participantes, sino de los padres de familia y, por supuesto, de los profesores que preparan a nuestros alumnos.
En esta ocasión, el pasado 7 de junio se puede asegurar que fue el fin de un ciclo que alegra a los alumnos que han avanzado en su preparación como atletas exitosos de esta casa el Centro Deportivo Israelita, y que seguirán avanzando hasta conseguir sus metas como atletas y obtener el triunfo en cada una de sus disciplinas.
Cierre Cachorritos
Comencemos con los más pequeños, donde el Gimnasio Maña y Jacobo Oberfeld fue testigo de cómo padres e hijos obtuvieron una estimulación adecuada, lograron tener un crecimiento y un desarrollo íntegro de sus actividades motrices, además de que las risas y las palabras de aliento nunca faltaron para demostrar que, a pesar de ser los más pequeños, son capaces de lograr grandes metas.
Saltos, carreritas, estiramientos, obstáculos, fueron solo algunas de las pruebas que estos pequeños guerreros tuvieron que superar, para demostrar que el aprendizaje obtenido durante seis meses de trabajo fue una de las mejores experiencias que obtuvieron para su desarrollo, y no podía faltar el apoyo y la participación de los padres, los cuales se mostraron contentos al ser testigos de los avances de sus pequeños.
Voleibol de Playa
Desde temprano se divisaba la llegada de aquellos que, descalzos, se confrontaron en partidos de Voleibol de Playa, a pesar de las inclemencias del clima y la humedad se entregaron en la arena, golpeando el balón, haciendo su mejor esfuerzo para poder conseguir los tan ansiados puntos, y al final fue evidente que el esfuerzo rinde frutos a través de la disciplina y la tenacidad de los participantes.
Tuvimos la clausura de las clases en la que los padres emocionados disfrutaron; se percibió el nerviosismo que se reflejaba en el rostro de cada uno de los participantes.
Se realizó un mini torneo dividido en dos grupos dependiendo de sus edades, que fue Menores de 15 y Menores de 13 años respectivamente.
Después de haber sentido la adrenalina al máximo, llegó a su normalidad, dejando un buen sabor de boca a los asistentes, y como en toda competencia hubo gritos de alegría y no podían faltar las lágrimas. La crónica de los cierres no ha culminado, ya que todas nuestras disciplinas deportivas pasarán por el mismo proceso. ¡Hasta pronto!












































