
Los científicos nucleares del Centro de Investigación
Nuclear del Negev, en el sur del país, desarrollaron un micro helicóptero capaz volar largas distancias y de detectar clandestinamente huellas de radiación nuclear en terrenos difíciles.
La invención y el desarrollo del drone (aeronave no tripulada), que tiene el tamaño de la palma de la mano, fue financiada por el Departamento de Energía de Estados Unidos. Gobiernos extranjeros especulan que Centro de Investigación Nuclear del Negev, conocido como la planta de Dimona, habría desarrollado y podría albergar un arsenal atómico. La aeronave tiene seis hélices y puede volar hasta una velocidad de 55 kilómetros por hora (30 nudos por hora) durante 20 minutos.
A pesar de su pequeño tamaño puede llevar hasta 300 gramos de equipos de medición durante el viaje. También puede desplazarse en terrenos difíciles sin ser detectado. El dispositivo fue probado en el desierto de Nevada, en Estados Unidos, en 2013. Durante la prueba se lo comparó con un helicóptero estadounidense que llevaba instrumentos para medir radiación.
“La ventaja del sistema se encuentra en la recolección de datos, sobre un área extensa con topografía problemática, sincronizada por GPS. Estos datos pueden servir para identificar anomalías en el terreno y para rastrear la radiación. Los datos nos permiten distinguir entre la radiación natural y artificial, e identificar los isótopos específicos, naturales o artificiales”, apuntaron los científicos israelíes en una publicación académica.
Fuente: www.aurora-israel.co.il
