
Un equipo de trabajo integrado por vacas, ovejas y cabras que defiende a Israel de posibles incendios.
Keren Kayemet LeIsrael no deja a nadie atrás cuando se trata de controlar y prevenir incendios. Por ello, se creó la Patrulla de Pasturas para combatir los incendios en zonas abiertas. Un trabajo que se sostiene sobre la premisa «cuando el rebaño se come la hierba, el fuego no puede propagarse».
La Patrulla de Pasturas lleva más de dos años operando silenciosamente. Y sus socios están orgullosos de compartirlo: «Hemos evitado el 70% de los incendios en nuestro territorio, protegiendo 200.000 hectáreas de tierra».
Según Ilan Tibi, director de la Patrulla de Pastores del KKL-JNF: «Cuantos más rebaños se traen para comer la hierba de la zona, más incendios se evitan». Los profesionales del KKL-JNF trasladan los rebaños según un esquema predeterminado, en función de la altura de la hierba. Así, 6.800 reses, 4.000 cabras y 72.580 ovejas se suman a la misión del KKL-JNF. Se calcula que en el 70% de los incendios que se produjeron en una superficie de dos millones de dunams donde pastan los rebaños, el fuego no se propagó.
«Cuando el rebaño se come la hierba, el fuego no tiene posibilidad de propagarse. En el pasado, si tomamos como ejemplo el incendio del bosque del Monte Carmelo de 2010, no había rebaños en la zona. Hoy en día, hemos regulado el pastoreo en el Carmelo y hay rebaños que se comen el pasto para evitar la propagación de los incendios. O al menos ralentizar su ritmo».
«Vimos una tendencia similar en un incendio reciente en el sur del Golán. En los lugares donde los rebaños no pastaban, el fuego se propagaba. Y en los lugares donde pastaban, el fuego no se propagaba, porque no tenía espacio para hacerlo».
Fuente: Aurora
