El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, habló hoy con el príncipe heredero de Barein,
Salman bin Hamad bin Isa Al Khalifa, sobre las vías para reforzar los lazos entre ambos países, tras la reciente normalización de las relaciones.”Reiteramos los principios de los Acuerdos de Abraham en una conversación telefónica muy amigable y excepcional, en la que se trató cómo convertir esta paz en un acercamiento en ámbitos claves como la economía, la tecnología o el turismo”, explicó Netanyahu en un comunicado. “Escucharán más detalles sobre los pasos prácticos que se darán muy pronto”, prometió Netanyahu, quien atendió la llamada mientras participaba en el gabinete sobre el coronavirus que debate si endurecer el confinamiento impuesto en Israel desde el pasado viernes para frenar la alta cifra de contagios. Israel y Barein formalizaron sus vínculos diplomáticos el 15 de septiembre con la firma de los Acuerdos de Abraham en Washington, en una ceremonia auspiciada por la Administración estadounidense de Donald Trump, impulsora de su acercamiento. El pacto incluyó también el establecimiento oficial de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU), otra monarquía del golfo Pérsico que anunció su normalización con los israelíes el pasado 13 de agosto. Emiratos ya ha cerrado acuerdos bilaterales con Israel en áreas económicas, comerciales o financieras, algo que el Gobierno israelí también espera establecer próximamente con Barein. La llamada entre Netanyahu y el príncipe heredero bareiní se produce un día después de que el rey Hamad bin Isa al Khalifa afirmara que “el acuerdo con Israel es un logro histórico para alcanzar la paz en Oriente Medio. Consolida el espíritu de coexistencia por el cual Barein es conocido”, agregó el monarca, en su primera mención explícita al tratado. Los Acuerdos de Abraham refuerzan la posición de Israel en el mundo árabe y la región, donde hasta ahora solo mantenía relaciones diplomáticas oficiales con Egipto (1979) y Jordania (1994). Los palestinos han condenado con vehemencia la aproximación de EAU y Barein con Israel, que consideran un golpe a la solidaridad entre países árabes y una traición a su causa.
Fuente: aurora