Lewinson Art le hizo una entrevista a su artista Diana Fuentes, quien tiene como
nombre artístico Día Fuentes Martín.
Su obra se exhibirá del 4 de diciembre al 1 de enero en el Foro Artístico del Centro Deportivo Israelita, cuya inauguración será el día 11 de diciembre, a las 12:00 horas.
¿Cómo fue que te interesaste por el arte?
Fui afortunada en mi infancia, al verme rodeada o inmersa en distintas formas de arte, desde arquitectura, óleos, pinturas entre otros, como la misma naturaleza y mi familia, quienes siempre mostraron un interés en la creatividad de distintas maneras.
En tu vida artística, ¿qué experiencias interesantes has tenido?
La más interesante fue compartir todos mis conocimientos con hijos de migrantes en Santa Ana, California. Di clases durante casi cuatro años. En realidad siempre pensé que los niños no me simpatizaban, claro menos los propios, pero fue algo realmente maravilloso darles todas las herramientas necesarias para que encontraran su propio lenguaje plástico y ganaran premios, además les organicé varias exposiciones. Por lo menos sé que harán uso de esas técnicas como una forma de alivio en sus vidas, aprendí mucho de ellos, a vincularme y amarlos a través del arte. Entre más das, más recibes.
¿Cómo es que decidiste hacer una exposición con el tema de retratos?
He tenido muchos clientes, pero he viajado mucho, y pensé que hacer esta retrospectiva me podría ayudar a exponer mi trabajo, y me brindaría nuevamente la oportunidad de hacer una de las cosas que más me gusta hacer, retratos, y esto lo descubrí después de que aprendí a pintar a los 16 años paisajes, realicé varios, sobre todo atardeceres, pero creo que no hay paisaje más hermoso que el rostro de un ser humano. Lo disfruto muchísimo.
¿Tienes algún estilo especial?
Sí. Me tomó mucho tiempo cuajarlo, muchísimos años de experimentos, hasta lograr un lenguaje plástico que me satisfaga por completo con el cual me siento libre de poder expresar absolutamente todo. El fondo cobra vida y refleja la espiritualidad, mientras que las veladuras finales hablan de un mundo tangible. La conjunción de ambos y las coincidencias derivadas de ello son algo muy divertido y me apasiona.
¿Has tenido alguna exposición que consideres la más importante o interesante, por alguna razón?
Bueno, creo que esto lo responderán todos los artistas de igual forma, y la respuesta es siempre que se trata de la última obra realizada. En esta exposición hay una obra nueva, la de Amancio Ortega, es un retrato que ubiqué en la Última Cena (Da Vinci), y es la suma de mi lenguaje plástico y de un mensaje profundo en el que la idea es que quienes tienen más reaccionen, revivan, comprendan que el bien común es el bien propio. No se gana nada por acumular algo de plata a costa de la vida o bienestar de nuestros semejantes.
¿Cuáles son tus artistas preferidos y por qué?
Son varios y por distintas razones, en la adolescencia me gustó Dalí, quien de primer impacto amalgamaba tanto lo físico como lo surreal. Picasso después porque me ayudó a extraer lo esencial de lo físico. De Kooning porque encontré una pasión brutal que extraía de lo físico. Posada, porque le puso una sonrisa (del alma) a lo físico. Francisco Toledo y mi hija Sofía Peniche, por lo infinito de su lenguaje que conjuga alma y cuerpo, es como ver la naturaleza con ambos. Y así podría seguir largo rato.
¿Quieres transmitir algún mensaje con tu obra?
¡Sí!, que hay que unir lo físico a lo espiritual siempre y en todo momento.
¿Qué significa el arte en tu vida?
El arte es el producto final de un verbo, crear. Y por ende nos coloca en un espejo con La Conciencia Infinita que lo creó todo. El arte luego es un canal para transferir las emociones más apasionadas, encendidas, con la esperanza de poder conectar en esa misma tesitura con los demás y generar más reflejos o espejos de esta luz, como uno frente a otro genera un infinito de reflejos luminosos donde reinaba la oscuridad.
¿Qué quieres transmitir con tu obra?
El amor creo es la emoción más fuerte, la más prendida, la idea es transmitirle con la esperanza de que llegue a tocar el corazón de alguien más, brinde luz o una sonrisa, y ambas se conjuguen.
¿Qué harías para acercar el arte a la gente?
Enseñarles a crear.






