
Esta semana tenemos el gusto de entrevistar a
Salomón, que el pasado 15 de abril corrió el Maratón de Boston y llegó a la meta solo tres minutos antes de los atentados, que cobró la vida de tres personas, entre ellos un niño de 8 años de edad, que esperaba en la meta a su papá, más de 140 heridos, vivió para contarnos los momentos tan terribles que pasó, su papá Rafael también lo corrió, pero no lo pudo terminar al suspenderse la carrera.
¿Qué edad tienes y platícanos de tu familia y a qué te dedicas?
Soy Salomón Mizrahi, tengo 39 años, mi esposa es Denisse y tengo tres hijos, Rosi de 9, Rafael de 6 y Jacobo de 4 años. Me dedico a la hotelería.
Platícanos de tu niñez, ¿qué deportes practicabas?
Desde niño siempre fui deportista, mi papá siempre me inculcó que el ejercicio es sano, y como él lo practica a diario, me enseñó que la constancia es la base del éxito, no solamente en el ejercicio, sino en todos los aspectos. Desde chico jugaba tenis en el CDI, estaba en el equipo, también jugué Beis y Softbol. Recuerdo bien que en las vacaciones, acompañaba a mi papá a correr temprano por la mañana, y de ahí me llevaba a trabajar. Siento que es muy importante la imagen que debemos de darles a nuestros hijos desde pequeños.
¿Cuándo empezaste a correr maratones?
Mi papá empezó a correr maratones en 1986, y recuerdo que me decía que cuando yo quisiera, nos entrenábamos juntos para correr uno, y le decía que estaba loco, que nunca podría yo correr esa distancia. En el 2007, me animé y le dije a mi papá que fuéramos al Maratón de Chicago, el maratón fue en el mes de octubre, pero aproximadamente seis meses antes empezamos a prepararnos, desde entonces, siempre hemos estado activos corriendo maratones.
¿Cuántos maratones has corrido?
Contando este de Boston, son diez.
¿Cómo te preparas mentalmente para correr un maratón?
Estoy seguro que un 70 por ciento es preparación mental y 30 por ciento de preparación física.
A lo largo del entrenamiento, es importante realizar carreras largas de entre 25 y 30 kilómetros, cuando se va acercando la fecha del maratón, y bajarle al ritmo unos diez días antes para llegar descansado al día del evento. Y es así como mentalmente te fijas una meta, y tienes que ser muy disciplinado para cumplir con el objetivo. Es importante mencionar que el día del maratón, con la emoción, las porras de la gente, etcétera, te van jalando para poder terminar.
¿Alguna vez te fue mal en un maratón?
Sí, recuerdo el primer maratón que corrí fue en Chicago en el 2007. La temperatura se elevó a 35 grados, una tremenda humedad, los abastecimientos de agua se agotaron, y por seguridad las autoridades cancelaron el maratón, ya que la asistencia médica no se daba abasto. Terminé el maratón en poco más de cinco horas.
Recuerdo también el Maratón de Nueva York, empezando el kilómetro 26 empecé a sentir calambres en las piernas, cada kilómetro se me hacía eterno, simplemente ese no fue mi día.
¿Qué fue para ti participar en el Maratón de Boston 2013, y llegar a la meta tres minutos antes del atentado?
Ir al Maratón de Boston es una de las mejores experiencias de mi vida, existen porras durante todo el recorrido. Toda la gente que corre, su objetivo es poder correr el Maratón de Boston. Definitivamente, D-os me cuidó todo el camino. Mi tiempo oficial fue de 3:56 y mi objetivo era hacer cuatro horas o menos. La verdad, es que uno se pone a pensar, si por cualquier motivo hubiera pasado por la meta tres minutos después, el susto habría estado mucho peor.
¿Qué nos puedes platicar de la tragedia que viviste el pasado 15 de abril en el Maratón de Boston?
En resumen, pasé por la meta a las 2:46 de la tarde, las explosiones fueron a las 2:50. Yo estaba en la zona de recuperación, recuerdo que todavía no me entregaban mi medalla, escuché una explosión, ¡fue un ruido fortísimo!, al voltear me di cuenta que salía humo blanco a 100 metros de distancia, y de pronto vi la segunda explosión, en ese momento fue cuando la gente entró en pánico y empezaron a correr para todos lados. Había gente llorando y gritando, y un movimiento policíaco inimaginable, se escuchaban ambulancias, gritos, sirenas.
¿Volverías a correr el Maratón de Boston?
Definitivamente sí.
Tu papá Rafael compitió contigo en el maratón, ¿qué fue para él no haber podido completar el recorrido por este atentado?
Fue frustrante para él, después de toda la preparación y a sus 69 años no es fácil.
¿Cuál fue tu mejor recuerdo en el deporte?
Acabar un maratón es una gran satisfacción.
¿Cuál fue el momento del cual no te quieres acordar?
El momento de la segunda explosión. Fue terrible ver a la gente gritando y llorando.
¿Cómo te mentalizas para hacer deporte todos los días?
Para mí es importante tener un objetivo, y eso te hace ser constante. Definitivamente temprano en la mañana cuesta trabajo, pero son solo cinco minutos, una vez que terminas de hacer ejercicio en la mañana te sientes bien todo el día.
¿Cuáles son tus planes a futuro en el deporte?
Mis planes son estar siempre activo y constante, con objetivos a corto plazo.
¿Qué te ha dado el deporte y el CDI?
Yo empecé a hacer deporte gracias a las facilidades del CDI, jugaba tenis, y utilizaba las instalaciones del gimnasio diariamente, además de que disfruté mucho el softbol.
El deporte para mí es una terapia positiva, me hace enfrentar mis problemas de diferente forma, y poder hacerles frente y solucionarlos con mayor tranquilidad.
¿Cómo es tu alimentación?
Trato de comer de manera balanceada, aunque no siempre es posible por todas las tentaciones que existen, pero para una competencia es muy importante.
¿Qué harías para que asista más gente al CDI?
Estoy seguro, que es un lugar donde hay muchas oportunidades, tiene unas instalaciones inigualables. ¡Hay que aprovecharlas!
¿Qué consejo le darías a alguien que quiera correr un maratón?
Solamente proponérselo. Todo es posible.
Y recuerda: Tú también puedes correr un maratón, solo tienes que proponértelo.






