En cada una de las reuniones que tuvimos, se pensó siempre en plasmar la esencia de Shabbos Project,
en donde estuvieran mezclados la parte espiritual y el espectáculo en donde participaría el grupo Maccabeats.
Algo importante de resaltar es que siempre contamos con las aportaciones y apoyo del Centro Deportivo Israelita, su extensa experiencia en la realización de eventos, así como su personal profesional y técnico estuvieron atrás de cada detalle y de cada necesidad. Así, entre juntas, visitas al CDI, llamadas, compras y muchos nervios, llegó el gran día esperado, la noche de Havdalá, en donde miles de personas se reunirían para ver el cierre de este maravilloso proyecto que envuelve a cada uno de nosotros con un manto de espiritualidad y unión, sin importar a qué sector de la Comunidad pertenece o el grado de observancia de cada quien.
Con la participación de niños del público y algunos colegios, se conjuntaron las doce tribus de Israel que desfilaron por el escenario, dejando un estandarte con el nombre de cada una de ellas, y a su lado una pequeña plantita simbolizando de esta forma las raíces y crecimiento de nuestro gran pueblo.
Las increíbles voces de los jazanim y cantantes de toda la Comunidad nos deleitaron durante varios minutos, divididos en bloques, con diferentes matices e intenciones, hicieron que el público asistente se conmoviera hasta las lágrimas.
¡Y Maccabeats se hizo presente! En medio de aplausos, gritos, emoción y una gran alegría, se escucharon algunas de sus canciones que el público disfrutó emocionado, hasta que la ceremonia de Havdalá llegó, entonces el silencio y respeto inundaron el lugar. Con un profundo sentimiento, una gran voz, los Maccabeats apoyando con su interpretación y mil ochocientas personas con una velita o una pequeña linterna hicieron que la luz de la vela de Havdalá se convirtiera en una gran llama de fe y esperanza, que se unió a una sola voz pidiendo por la paz y tranquilidad en Israel. Amigos, por más que trate de expresar todo lo que esa noche se llevó a cabo, les puedo decir que lo más importante y emotivo fue que logramos ser una sola persona con un solo corazón, ke ish ejad be lev ejad.







































































































