Una historia que merece ser compartida

Una historia que merece ser compartida

Hay momentos que nos invitan a detenernos, mirar a nuestro alrededor y reconocer el enorme valor de quienes han construido parte de nuestra historia familiar. Celebrar a nuestras abuelas y abuelos es uno de ellos.

Ser abuelo y abuela significa mucho más que un vínculo familiar: es ser memoria, experiencia, cariño, guía y, muchas veces, ese lugar donde las historias de ayer encuentran un espacio para seguir viviendo en las nuevas generaciones. Por eso, celebrarles es también celebrar los recuerdos, las enseñanzas, las tradiciones y todos esos momentos que forman parte de nuestra identidad.

En el CDI, esta celebración se ha convertido en una tradición muy especial. Cada año buscamos ofrecer un encuentro que esté a la altura de quienes son protagonistas de este día: un momento para disfrutar, convivir y, sobre todo, reunir a la familia alrededor de una experiencia cultural de calidad.

Este año queremos hacerlo todavía más especial. El domingo 6 de septiembre nos reuniremos para celebrar a nuestras abuelas y abuelos con la presencia de Anajnu Veatem, Compañía de Danza Judía en México, una agrupación que forma parte importante de la historia cultural y artística de nuestra comunidad.

Anajnu Veatem nació para expresar, a través de la danza, la identidad y las raíces de la tradición judía. A lo largo de su historia, la compañía ha hecho de la danza un lenguaje vivo, capaz de unir tradición y contemporaneidad. Su propuesta entiende la tradición no como algo estático, sino como una creación que se transforma constantemente.

Su nombre, Anajnu Veatem “Nosotros y ustedes”, expresa precisamente ese encuentro entre quienes están sobre el escenario y quienes disfrutan de él. Durante décadas, sus coreografías, música, vestuario y movimiento han llevado la cultura judía a distintos escenarios y generaciones, convirtiéndose en una agrupación emblemática de la danza judía en México.

Y qué mejor manera de celebrar a nuestras abuelas y abuelos que compartiendo una mañana en familia, disfrutando del arte, la música, el movimiento y la emoción de encontrarnos.

Los invitamos a traer a sus hijos, nietos, familiares y amigos, porque las celebraciones más significativas son aquellas que se viven acompañados y que, con el paso del tiempo, se convierten también en recuerdos familiares.

Este 6 de septiembre hagamos una pausa para decirles gracias por lo que han dado, por lo que han enseñado y por todo aquello que continúa viviendo en nosotros.  

La cita es el domingo 6 de septiembre de 2026, a las 12:00 horas en el Salón Mural.

¡Una celebración para compartir, disfrutar y seguir haciendo historia juntos!

//Lucero Mora