
Los Grupos Representativos del CDI como los conocemos hoy, comenzaron hace
veinte años con la idea de formar un grupo de chicos de Secundaria, que trabajaran todo el año, que se presentaran dentro y fuera de la Comunidad, y sobre todo, que tuvieran un nivel dancístico que los destacara del resto de los grupos de su edad. Con esta idea fue como nació Yejefim, siguiendo los consejos de Braja Dudaí y habiendo visto al grupo Hora Efrojim desde Israel, que dejaron al público del Festival Aviv con la boca abierta en 1998.
Esa chispa que se encendió hace exactamente veinte años, ha prendido fuegos a lo largo de este tiempo, y ha ido calentando los corazones de los ya más de 2 000 niños y jóvenes que han pasado por sus grupos.
Esos niños, que al crecer querían seguir bailando, dieron pie a la creación de Nefesh; el Festival Aviv y la instauración de las categorías contemporáneas dieron paso posteriormente al grupo Szpiegel Tanz, y para preparar a esos bailarines se creó el grupo Szafn Tanz (anteriormente llamado Ofná y después Actuali), que finalmente se unieron los grupos de Primaria a esta escuela de Grupos Representativos.
El movimiento de la Comunidad llevó al CDI a abrir un espacio como lo es Punto CDI Monte Sinai hace casi seis años, y con la apertura de nuevos espacios llegó Dánzico, una academia que rápidamente se posicionó creciendo de manera acelerada con grupos fuertes, masivos y con gran presencia escénica, desarrollando un concepto de técnica que no estábamos acostumbrados a ver.
Evolucionando y basándose en las necesidades de los bailarines, se abren los grupos Dugmá, Maspik, Lek”s, Joshej, Kahdabra y Nekudá.
Las chispas de los alumnos de esos primeros años de Yejefim han crecido, convirtiéndose en nuestros maestros de hoy. Prácticamente el cien por ciento de la planta actual de coreógrafos de los grupos del CDI fueron alumnos de alguno de estos grupos, y hoy vienen a generar nuevas energías dentro de los corazones que ahora tocamos.
Esta misma energía nos lleva hoy a renovarnos y crear una nueva estructura que nos fortalezca, para seguir creciendo y para seguir con esa reacción en cadena.
Hoy, los grupos del CDI, todos, formamos Dánzico, una sola marca, un solo nombre y un mismo objetivo: mantener la llama encendida, el amor por la danza y los pies descalzos.
