El lunes 5 de mayo por la noche, el Centro Cultural Monte Sinai abrió sus puertas como anfitrión del festejo central intercomunitario de Yom Haatzmaut, celebrando 66 años de la declaración de Independencia de Israel, una noche en la que se conmemoró la historia y existencia de este gran sueño para el pueblo judío.

Grandes lienzos blanco y azul, imágenes de Herzl, Golda Meir y David Ben Gurión colgaban de las paredes, destacaba la exposición de El ayer inspirando el mañana, de la Organización Sionista Mundial, reproducciones de pósteres de la época previa al nacimiento del Estado de Israel y de sus primeros años de independencia, imágenes que plasman los desafíos con los que se enfrentó el Movimiento Sionista, los esfuerzos e ideales que nos dan un acercamiento a la atmósfera de esa época en pleno surgimiento de una sociedad equitativa, creciente, emprendedora y solidaria. 

Después de entonar todos juntos el himno nacional mexicano, el Lic. Marcos Metta, Presidente de la Comunidad Monte Sinai, hizo referencia a la vida del pueblo judío, comparándola con la de cualquier ser humano, llena de experiencias y sentimientos encontrados, una celebración que nos trae del duelo a la alegría, de recordar y no olvidar, a planear, construir y no dejar de soñar.

El Lic. Metta describió la existencia de Israel como un milagro de nuestra era, y con la sencillez que lo caracteriza, agradeció a todos los asistentes y a cada uno de los involucrados en la organización de este evento, a la Sra. Lina Mussali de Kably, Presidenta del Comité Organizador del evento, así como a los participantes, creativos, técnicos y a los movimientos sionistas juveniles.

La voz del Jazán Raúl  

Askenazi se levantó recitando el Izkor por los soldados caídos en las batallas del Estado de Israel, y dieron inicio las intervenciones artísticas conmemorando la vida de los soldados, rindiendo honor y memoria a su vida. 

Casi como un símbolo de permanencia, fuerza y compromiso con su país, cuatro jóvenes integrantes de la Leaká Jel Hajinuj de TZAHAL (Fuerzas de Defensa de Israel), recitó Shmá Israel Elohai y Lu Yehi, escrita por Naomi Shemer durante la guerra de Yom Kipur: “todo lo que pidamos, que se cumpla”.

Después de las conmovedoras melodías, inició el recorrido histórico por medio de contenido multimedia en el que interactuaba el actor Jorge Lan con los videos realizados por Aarón Cohen. 

Una línea del tiempo que nos llevó rápidamente desde los primeros días del pueblo judío y algunas de sus épocas más difíciles, así como las épocas de mayor luz como el surgimiento de los jasidim, el primer Congreso Sionista, y los asistentes pudimos ver, escuchar y revivir el momento de la lectura de la declaración de Independencia de aquel 14 de mayo de 1948.

Como aquel día hace 66 años, los bailes iniciaron y el escenario se llenó con los pasos de Hora por las exalumnas del Colegio Hebreo Monte Sinai. Al ritmo de la canción Jultzá Kjulá tomaron el escenario la juventud y valentía de los jóvenes activos en las Tnuot Nohar, cargando sus banderas y vistiendo sus tilbashot o camisolas, llevaron en alto el nombre e ideales de su movimiento, sin duda, una muestra de que el movimiento sigue y que está presente.

Después la alegría, folklore y color del Grupo Nefesh del Centro Deportivo Israelita, movimientos y vestuarios, símbolos de la vida en un kibutz, sin duda uno de los importantes acontecimientos que hicieron realidad el sueño de un Estado judío, jóvenes que llegaron a poblar una tierra árida, en un ambiente difícil y hostil, pero que su organización basada en la igualdad y trabajo comunitario han sobrevivido hasta el día de hoy, siendo el kibutz una parte importante de la economía de Israel. 

Para cerrar con broche de oro los rikudim, famosos y característicos de la cultura israelí, el grupo Anajnu Veatem nos deleitó con su calidad y energía.

El pequeño Nathan Bank interpretó Kajol Ve lavan, en representación de las escuelas de la Red Judía de México y una vez más nos trasladamos volando del Golán a Tel Aviv, a la efervescente y cosmopolita ciudad que Herzl alguna vez predijo, desde el techo de los famosos edificios de Azrieli, pudimos ver el puerto de Yaffo, después la subida a Massada, el Mar Muerto, las cascadas de Ein- Gedi y, por último acabamos en el Néguev, el mayor reto para los fundadores del Estado, pero  sin duda, uno de sus mayores logros, una zona árida transformada en un símbolo de fertilidad y agricultura a nivel mundial.

Israel, una nación que aporta, descubre, ríe, llora, son algunas de las palabras que presidentes de nuestras instituciones dieron en un video llamado de México para Israel, video que cierra con las palabras del Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México, Salomón Achar: “Israel, vive, existe y es una realidad”. Por fin llegamos a la Yerushalaim de oro, de miel y leche, la Excma. Embajadora de Israel en México, Dra. Rodica Radian Gordon, compartió con el público su experiencia personal en esta ciudad en la que vivió significativos años de su juventud, refiriéndose a todos nosotros como el Israel del futuro, quienes tenemos en nuestras manos el Israel que queremos ver y el que vamos a construir.

Los cantantes Giselle Arditti y Abraham Nickin, vestidos de mariachi y acompañado una vez por la Leaká Jel Hajinuj de TZAHAL, dieron cierre a este gran evento que no dejó ni un solo detalle descuidado.

El cierre espectacular de este evento, se enmarcó con la entrada de los jóvenes de las escuelas judías y los movimientos juveniles, cargando banderas de Israel que pintaron y ambientaron el perfecto cuadro, en el que la Sra. Lina Mussali de Kably, agradeció la presencia de los asistentes y entonó el Hatikva. 

La Comunidad Monte Sinai, fue sin duda, un excelente anfitrión para tan importante evento, en el que se ofreció a todos los asistentes un rico y tradicional falafel, mientras la Leaká Jel Hajinuj de TZAHAL cantaba y bailaba con los asistentes.

¡Hashaná Habaa Veyerushalaim, por muchos años más de nuestra nación, que gracias a un sueño, hoy no es una leyenda! 

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