
Después de unos meses de ausencia por la pandemia, regresamos a nuestras caminatas
que ya se extrañaban y hacía falta salir a convivir con la naturaleza. En esta ocasión nos dirigimos al Desierto de los Leones y Los Laureles, a seis horas, 14 km y 2,700 metros de altura. Esta pequeña excursión inició en punto de las 9:30 horas; nos dirigimos en dirección al cruce del río, siempre ganando altura y adentrándonos en el bosque, como en esta época de año las lluvias ya han terminado, pudimos encontrar muy pocas partes húmedas y mucha hojarasca debido a la llegada del otoño, con lo que sí nos encontramos fueron con y poco de desnivel, excepto el camino hacia la roca. Sin duda, una experiencia relajante que ya hacía falta experimentar y volver a encontrar esa sintonía con la tranquilidad que nos brinda la naturaleza. ¡Nos vemos en la próxima aventura, suerte!
