
Hace siete mil años, los residentes del Israel prehistórico participaron en complejas actividades
de trueque y protegieron los derechos de propiedad, según reveló una investigación basada en impresiones de sellos de arcilla milenarios.
En la antigüedad, las impresiones de sellos, conocidas entre los expertos con el término latino bullae, se usaban para firmar documentos o contenedores, asegurando que llegaran a sus destinatarios cerrados y sin tocar.
En una excavación realizada por arqueólogos de la Universidad Hebrea de Jerusalem en 2004-2007 en Tel Tsaf, una aldea prehistórica en el valle de Beit She’an en el norte, se encontraron unos 150 sellados de arcilla que datan de hace unos 7,000 años. Si bien su propósito era el mismo, casi todos estos sellamientos eran simples piezas de arcilla, sin ninguna impresión en ellos.
Sin embargo, un pequeño sello individual presentaba una impresión, compuesta por dos patrones geométricos distintos.
El resultado de la investigación sobre estos artefactos se ha publicado ahora en el último número de la revista académica Levant.
“Incluso hoy en día, se utilizan tipos similares de sellado para evitar la manipulación y el robo”, dijo el profesor de la Universidad Hebrea, Yosef Garfinkel, quien dirigió la excavación y es uno de los autores del artículo. “Resulta que esto ya estaba en uso hace 7,000 años por propietarios y administradores locales para proteger su propiedad”.
El artefacto es uno de los más antiguos de su tipo jamás encontrado en la región.
Según el investigador, el hecho de que se hayan impresionado dos patrones podría indicar que dos personas estaban involucradas en la transacción.
“Tel Tsaf era una gran aldea floreciente”, dijo Garfinkel. “Descubrimos casas que eran tan grandes como 100-200 metros cuadrados, grandes patios y silos que podían contener de tres a cuatro toneladas a veinte a treinta toneladas de granos u otros productos agrícolas”.
“Esto es increíble teniendo en cuenta que 1.5 toneladas de cereales eran suficientes para alimentar a una familia durante un año”, añadió.
Según el investigador, la arcilla utilizada no era local, sino que procedía de al menos 10 k fuera.
“Pero podría haber venido incluso de más lejos, considerando que encontramos evidencia de intercambio con regiones como Mesopotamia, Caucasia y Egipto”, señaló Garfinkel. Estos hallazgos incluyen objetos de metal y cerámica.
Todos estos elementos sugieren que Tel Tsaf era el hogar de una comunidad adinerada cuyos residentes mantenían relaciones con regiones lejanas, aunque Garfinkel señaló que no sería exacto hablar de relaciones comerciales ya que no había intercambio monetario involucrado, pero probablemente estos objetos fueron intercambiados por grano.
“No hay ningún sitio prehistórico en el Medio Oriente que revele evidencia de un comercio de artículos exóticos a tan larga distancia como lo que encontramos en este sitio en particular”, dijo el profesor.
“Hay otros pueblos que datan de la misma época en la zona pero ninguno presenta características similares, lo que nos hace creer que Tel Tsaf podría haber representado alguna forma de autoridad regional”, remarcó.
Originalmente excavado en la década de 1970 por un equipo de la Universidad de Tel Aviv, en los últimos años Tel Tsaf ha sido excavado por arqueólogos de la Universidad de Haifa, “lo que lo convierte en uno de los pocos en Israel que han sido excavados por los tres universidades de Tel Aviv, Jerusalem y Haifa ”, concluyó Garfinkel.
Fuente: jpost
