Beyajad

De la memoria a la alegría: Beyajad celebra la vida y la identidad

El martes 21 de abril, el grupo Beyajad vivió una jornada profundamente significativa, en la que la memoria y la celebración se entrelazaron en un mismo acto de identidad y pertenencia.

En el marco de la conmemoración de Yom Hazikarón y el festejo de Yom Haatzmaut, se llevó a cabo el encendido de una vela, símbolo de recuerdo, respeto y continuidad.

La ceremonia contó con la participación de la señora Silvia Faingerch, quien compartió un emotivo texto que invitó a la reflexión colectiva.

En él, se evocaron palabras del escritor Jorge Luis Borges, quien describió a Israel no como un individuo, sino como una construcción profunda de tiempo, memoria y destino.

Un pueblo que, lejos de definirse por un instante, ha sostenido su identidad a lo largo de miles de años, manteniendo viva una promesa generación tras generación.

Asimismo, se recordó la frase de Jaim Weizmann, pronunciada en 1947, en el contexto de la partición de Palestina: “Israel no será entregada en charola de plata”.

Estas palabras resonaron como un recordatorio del esfuerzo, sacrificio y fe que han sido necesarios para la creación y consolidación del Estado de Israel.

El mensaje central destacó que esta historia no solo pertenece al pasado, sino que continúa escribiéndose en el presente.

Recordar implica asumir la responsabilidad de honrar a quienes lucharon, reconociendo que su legado sigue vivo en cada familia y en cada miembro del pueblo judío. Antes de celebrar, se hizo énfasis en la importancia de rendir homenaje a aquellos cuya entrega hizo posible la realidad que hoy se vive.

A pesar del dolor y los desafíos que han marcado la historia, Israel se mantiene firme, no solo por su capacidad de defensa, sino por su constante elección de la vida, la esperanza y el futuro.

 Más que un país, se reafirmó como un hogar, un espacio donde el pueblo judío es protagonista de su propio destino.

Como parte de la ceremonia se continuó con la entonación de los himnos nacionales de México y el Hatikva, interpretados por todos los asistentes y guiados por la voz de Shelly Tzarafi.

Su participación aportó un toque especialmente emotivo al evento y, posteriormente, dio continuidad al encuentro amenizando el almuerzo con un repertorio musical que invitó a los presentes a levantarse y bailar, llenando el ambiente de alegría y convivencia.

Así, entre la memoria y la celebración, Beyajad reafirmó su compromiso con la historia, la identidad y el futuro, recordando que, contra todo pronóstico, Israel vive, crece y seguirá haciéndolo. 

Am Israel Jai

// Lucero Mora