
A partir comienzos de la Primera Aliá a Eretz Israel, en la década de 1880, surge la necesidad de hacer reverdecer nuevamente la tierra, volverla productiva, y fortalecer la relación con la misma de los judíos que comenzaban a llegar a estas costas.
La costumbre de plantar árboles en la Tierra de Israel la conocemos de la moshavá Yesod Hamaalá, en el norte de Israel en 1885, pero la idea de convertirla en una “fiesta de la naturaleza y los árboles” fue del recordado maestro y educador de la moshavá de Zijrón Yaakov, Zeev Yavetz, que en Tu Bishvat del año 1890 llevó a sus alumnos al campo y los hizo sembrar retoños de árboles (a pesar de no ser la época ideal para plantaciones), que luego se convertirían en parte del paisaje de los bosques que hoy cubren de verde las colinas de la Tierra de Israel.
En el año 1908, la Organización de Maestros y Maestras Jardineras (primer sindicato hebreo en Palestina), decidió que Tu Bishvat se convirtiera en una fiesta de la naturaleza y de plantaciones. Yavetz y los primeros jalutzim (pioneros) crearon, de esta manera, una nueva tradición que se popularizó rápidamente y que continúa hasta el día de hoy.
Tras la creación del Estado de Israel, el Ministerio de Educación declaró que Tu Bishvat sería el día del cuidado de la naturaleza, y la semana previa al jag, la semana del cuidado de la naturaleza, en la red escolar nacional.
Como vemos, de la histórica cultura judía, multifacética y variada, podemos rescatar los más diversos valores y contenidos: desde los esencialmente humanistas y pluralistas en algunos casos, hasta aquellos más actuales y relevantes a la realidad en que vivimos hoy, como la ecología y el cuidado de nuestro medio ambiente.
Fuente: NMI.
