Día de las abuelas y abuelos

Día de las abuelas y los abuelos la huella que dejamos en las nuevas generaciones

Para el Centro Deportivo Israelita es siempre un gran honor celebrar y reconocer a nuestras personas mayores. Por ello, hemos preparado un encuentro especial para compartir, disfrutar y celebrar juntos uno de los vínculos más entrañables: el que se construye entre abuelas, abuelos, bisabuelos y las nuevas generaciones. Hoy, domingo 6 de septiembre, a las 12:00 horas, en el Salón Mural, tendremos el privilegio de contar con la participación increíble de Anajnu Veatem, la Compañía de Danza Judía en México, quienes nos acompañarán con un espectáculo preparado especialmente para esta celebración. Ser abuela o abuelo es mucho más que un vínculo familiar. Es una oportunidad para acompañar, aprender, transmitir, descubrir nuevas formas de mirar la vida y, sobre todo, dejar una huella en quienes vienen detrás de nosotros. Con motivo de esta celebración, invitamos a algunos integrantes de Beyajad a compartir recuerdos, sentimientos, aprendizajes y mensajes para las nuevas generaciones. 

Esta celebración es por ustedes y para ustedes.

Este Día de las Abuelas y Abuelos nos dimos a la tarea de entrevistar a algunos de nuestros Socios del Dépor para saber qué significa para ellos ser abuelos y esto fue lo que nos contestaron.

Si tuvieras que elegir un solo momento o experiencia que hayas vivido con tus nietos o bisnietos y que guardarías para siempre, ¿cuál sería?


Jackie Rubinstein
“Aquel día inolvidable… 5 de marzo 1991 por la noche, en el que me convertí por primera vez en abuela. Ese nombre, esa palabra que llena la boca, el corazón, el alma no se borra ni por un momento; es cuando te das cuenta de que tu cadena dorada se continúa, que deja huella.

Y así se multiplicó una a una la cadena dorada, cada uno, cada nieto, llenó mi vida de alegrías, de amores, de orgullo.

Hoy, cuando todos mis tesoros son adultos, me siento como si la vida me compensara cada momento y cada vez que oigo en sus bocas la palabra Abuela, más cariñoso aún ABU, me suena como una sinfonía.

Pero… la vida aún me sigue compensando, tengo dos nuevos retoños que me hacen sentir iluminada; una ya me llama ABU y….me deshago en ternura en amor, en orgullo.

Por eso digo como el poeta:

VIDA, NADA TE DEBO VIDA, ESTAMOS EN PAZ”.

¿De qué manera ser abuela ha transformado tu vida y tu manera de verla?

Raquel Bialik
Soy Babi de seis, de los cuales cuatro no viven en CDMX. Haberme convertido en abuela me cambió mi vida y mi percepción de quién soy.

Me siento plena, compartiendo mis alegrías y dolores con estas sabias personas que me han dado un sólido motivo para seguir activa, viva y agradecida.

Mensaje a las nuevas generaciones: “Quiérenos, cuídanos y permítete gozarnos como nosotros lo hacemos hacia ti.

¿Qué has aprendido con los años que ha fortalecido tu relación con tus nietos?

Raquel Aronowitz de Strauss
Con los años he aprendido a ser más paciente y flexible, a tomarme el tiempo para estar con y para los nietos, a interesarme por lo que a ellos les interesa, a preguntarles por sus intereses, por sus planes futuros, a intercalar en las conversaciones con ellos vivencias de mi matrimonio, de cuando yo era de su edad, de lo que pasaba en México y en el mundo en esa época, de mis actividades de entonces. Definitivamente eso influye en mi relación con los nietos, con cada uno es distinto, pero a cada uno procuro darle lo que creo que espera de mí .

Mensaje para las nuevas generaciones: “Las generaciones actuales interactúan menos entre sí de lo que nosotros lo hacíamos en nuestra juventud, y eso se debe al desarrollo de la tecnología, a la conectividad que existe y que nos permite estar al día a pesar de la distancia. Sin embargo, se ha perdido la socialización interpersonal, hoy en día se hace todo por medio del celular, se escribe con pocos caracteres en lugar de hacer una llamada y escuchar al otro, la inmediatez ha sustituido a las conversaciones uno a uno, por lo que yo sugiero que inculquemos en nuestros nietos y nietas la importancia de la palabra, de la escucha, que no esperemos que nos hablen por teléfono, sino que seamos nosotros los que les llamemos, que sepan que nos interesan y que los queremos, no perder oportunidad para decirles lo mucho que significan en nuestra vida y lo mucho que los amamos.

“Aprendamos a ser buenos escuchas y conversadores con las generaciones actuales”.

¿Qué es lo que más disfrutas cuando tus nietos y bisnietos vienen a casa?

Tanya Cybula
Me fascina que mis nietos traigan a mis nueve bisnietos a comer y a jugar a mi casa. Juegan, gritan, pintan, hacen galletas conmigo, un día casi inundan mi recámara.

Usan mis almohadas y mis cobijas para hacer “casitas”, y hacen muchos juegos y travesuras que, con seguridad, cuando sean adolescentes o adultos, van a recordar con nostalgia y amor. Siempre he dicho que mi casa no es museo.

Le pido a D-os que me dé la oportunidad de conocer a los que vengan en camino, espero que los nietos que aún faltan de formar sus propias familias les den la bienvenida.

¿Qué representa para ti ver crecer a tus nietos y formar parte de sus vidas?


Ana Algranti
Los nietos llegan a tu vida cuando ya eres más madura y tienes más experiencia. Sientes que estás educando otra vez, pero sin tanta presión. Y vuelves a compartir su crecimiento.

Llega un momento en el que ellos ya te superaron. Y cuando los ves ya adultos te da una enorme alegría. Son los representantes de tu familia y tu herencia a la vida.

¿Tus nietos te buscan para platicar, pedirte un consejo o contarte cosas, cómo te hace sentir eso?

Silvia Faingerch
Ser abuela es uno de esos regalos que la vida nos da y que llegan para transformarnos para siempre. Aprendemos a amar de manera diferente, sin apuros y sin prisas, sin obligaciones ni responsabilidades. Un amor que simplemente está, que acompaña y no pide nada a cambio. Cada abrazo de un nieto te calienta el alma, y una vez que te extienden los brazos, ya no podrás soltarlos jamás.

Inventamos cuentos que recordarán por siempre y que sin dejarte cambiar ni una letra, los más grandes se los contarán a los más chicos. Organizamos pijamadas para ver la maratón de las películas de Harry Potter, aunque no entendamos nada, o para jugar juegos de mesa hasta bien tarde, sin poner horarios.

Es la complicidad, el cariño y la libertad de romper las reglas, porque en casa de los abuelos todo se puede. Los acompañamos y los vemos crecer, y nos ponemos metas para llegar a celebrar juntos su Bar Mitzvá. Es saber que eres esa persona a la que recurren cuando tienen dudas, y que cuando están tristes se acurrucan contigo para sentirse mejor. Nos toca ser las guardianas de las historias familiares y de las recetas que van pasando de generación en generación. Sin importar la distancia, seguimos conectados emocionalmente. Porque ser abuela es construir recuerdos que algún día, cuando ya no estemos, seguirán viviendo en ellos. Y entonces se darán cuenta de que una parte de nosotras seguirá abrazándolos por siempre.

¿Te consideras un ejemplo para tus nietos?

Samuel Rovero
Me gustaría pensar que sí, ya que durante toda la vida siempre actué de una manera transparente, sin engañar a nadie, ni fingir ser otra persona; siempre fui honesto conmigo y con los demás.

¿Qué valor o enseñanza te gustaría que conservaran de ti?

Desearía que siempre fueran honestos, que vivieran sus vidas plenamente sin miedo al futuro, que disfrutaran totalmente lo que tienen y no se angustiaran por lo que carecen y que siempre sean ellos mismos.

Que la felicidad no se encuentra en tener más, sino en dar más y en darse más.

Mensaje para las nuevas generaciones: “Que conozcan la honestidad, no cuesta, pero vale mucho; que la verdadera alegría se encuentra en ayudar al prójimo y que rían mucho porque si ríen, el mundo ríe con ellos; si lloran, llorarán solos”.

Estas preguntas nacieron de la inquietud y entusiasmo de Raquel Aronowitz de Strauss y Tanya Cybula, a quienes agradecemos.

//  Lucero Mora